La asignatura se plantea la necesidad no sólo de ofrecer contenidos teóricos que permitan un mayor conocimiento del problema estructural, sino de conseguir que esa oferta de información sea captada y asimilada por el alumnado.

No basta con proporcionar apuntes, referencias, tutorizaciones, y realizar trabajos prácticos y exámenes teóricos.

La mejor manera de que cualquier concepto sea retenido por el alumno, es que lo vea con sus propios ojos, que lo experimente personalmente.

Los viajes planteados por la asignatura pretenden dar la posibilidad al alumno de ver, tocar y comprender de forma guiada ejemplos reales de estructuras contemporáneas. Además, la mejora en la relación alumno-profesor derivada de los viajes de curso, redunda en un mayor aprovechamiento de las clases, y en aumentar la sensación de que el cursar la asignatura puede y debe tener un provecho para el alumno, y no ser una mera prueba más antes de obtener el título.