CLANDESTINOS Y DILETANTES
Joël Mestre

Con motivo de la exposición colectiva Encapsulados W: Valencia-Vietnam (2011)

 

 

Artistas convocados: Gabi Alonso, Dis Berlin, Montse Caraballo, Juan Cuellar, Paco de la Torre, Damian Flores, Marcelo Fuentes, Oliver Johnson, Inma Liñana, Joël Mestre, Roberto Mollá, Jose Antonio Perez Esteban, Jorge Tarazona, Terelo, Teresa Tomás y Consuelo Vento.

La mayor parte de los convocados a esta nueva cita de Encapsulados, son autores que conocen bien lo que es trabajar profesionalmente con instituciones, museos o galerías privadas, y por tanto saben bien que esta alternativa es un modo de transgredir ciertas normas de su oficio.

Los creadores de este proyecto: Juan Cuéllar y Roberto Mollá, dejaron bien claras sus intenciones y referentes en aquella primera convocatoria del Hotel Siesta Capsule de Tokio en septiembre del 2007. Desde entonces todas las citas de Encapsulados han tenido como denominador común cierto grado de clandestinidad; son espacios alternativos y poco previsibles, que bien por su tamaño o bien por su condición, eluden las normas establecidas de la exhibición artística. Lógicamente esta transposición del escenario y esta metodología de arte contextual de carácter efímero reducen a mínimos la visibilidad del acto, cuestión que con el tiempo se ha visto compensada a través de ese documento audiovisual que la organización edita y que circula en la red. 

En esta ocasión y previamente a su próxima exhibición en algún recóndito lugar de Vietnam, Encapsulados W ocupa y homenajea un hito de la arquitectura valenciana de principios del siglo XX, concretamente el interior de uno de los torreones que remata los chaflanes de la Finca Roja. De inspiración centroeuropea, este edificio nace durante la República, en ese paréntesis entre la dictadura de Primo de Rivera y la Guerra Civil. Su autor Enrique Viedma perteneció a un grupo minoritario de arquitectos denominados “Heterodoxos Racionalistas”, que intentaba introducir las corrientes vanguardistas europeas, sin descuidar las necesidades humanas y autóctonas de su país. Su proyecto creó una isla, un edificio casi autónomo cuya vida comunitaria fue uno de los conceptos más innovadores. Las hiladas de ladrillo rojo o caravista, las torretas de los chaflanes, las columnas de miradores o bow windows con pequeñas cubiertas cerámicas verdes, la ventanas de guillotina, las persianas en toldo, su patio interior; todo hacen de él, un edificio singular del que emanaría cierta influencia en edificios adyacentes y posteriores. La Finca Roja abarca toda una manzana y aunque hoy ya pertenece al centro de la ciudad, fue proyectado dentro del Plan General del Ensanche a principios del siglo XX, en un terreno que había servido de asentamiento al Circo Krone y que en aquel momento era básicamente terreno de cultivo con alguna presencia industrial.Su importante estructura de hormigón la convirtió durante la Guerra Civil en refugio y edificio prominente, capaz de resistir los bombardeos, que muy cerca tenían como objetivo las vias del ferrocarril de la ciudad de Valencia.

Con más de setenta y cinco años, la Finca Roja ha sido recientemente rehabilitada; entre los detalles arquitectónicos más visibles, que le dan ese peculiar aspecto de fortaleza, se encuentran los ocho torreones, dos por chaflán, que desde hacía décadas permanecían cerrados a merced de las palomas y otra fauna local. Eran espacios casi desconocidos incluso para propietarios, algunos de los primeros colonos, que con más de medio siglo habitando en este edificio jamás las habían visto por dentro.

Las obras realizadas para Encapsulados están siempre condicionadas a un pequeño formato, a soportes y técnicas a veces inusuales, a modelos de enmarcado y colocación poco habituales…, todas estas extrañas coincidencias convierten para algunos la participación en un delicado encargo. En cualquier caso la invitación llama siempre a ese lado más diletante y emotivo de cada autor, una condición que en muchos casos ennoblece y dignifica la actividad creadora. Algunas de estas obras parecen fragmentos de un naufragio creativo, reliquias que dan testimonio de aquel intento, otras son fragmentos vitales que han encauzado obras de mayor envergadura, las hay que por su complejidad están en proceso y se muestran generosamente en el estado en que se encuentran, pero también hay de elaboradas ex profeso; concebidas todas para ser lo que son, un arte diminuto y al margen del sistema.