Verano de 2.019, estrenamos temporada, estrenamos viaje y estrenamos moto..., verano de estrenos.

Aunque este año el viaje no es del todo original ya que en Turquía habíamos estado en dos ocasiones anteriormente, (Estambul 07 y Las Piedras 09), para nosotros un viaje siempre es nuevo, ya que comienza con la idea...

"Para el viajero lo importante es el viaje, el destino final es una circunstancia del mismo y a veces una excusa para salir . Para el turista lo importante es del destino, el viaje es una circunstancia que hay que tramitar para llegar a ese destino". Sergio dixit

Es por ello, que para nosotros cada viaje es nuevo y diferente, organizado de forma diferente, visitando zonas diferentes y algunas veces cruzando fronteras diferentes.

 

 

 

 

Partimos hacia el puerto de Barcelona un sábado 29 de julio, con el recorrido habitual que solemos realizar siempre que vamos hacia esos lares..., abandonamos a A-7 antes de que se convierta en AP y salimos a la CV-10 cada vez más bacheada; paramos a almorzar en La Salzadella (Castellón), su "bocadillo de chipirones con habas" no tiene parangón.

Continuamos la CV-10 hasta entrar en tierras tarraconenses y al llegar a Tortosa volvemos a salir a la ya AP-7, contentos ya que el ahorro del peaje a pagado con creces el almuerzo.

Llegando al Vendrell la autopista se divide en dos, y nace la C-32 que sería la que usaríamos para llegar sin incidencias a mediodía al puerto de la ciudad Condal, habitualmente al ser menos transitada al menos por mi parte, comentar que no recordaba lo xula que podía llegar a ser, algunos tramos son realmente bonitos.

 

 

 

 

 

 

 

Unas horas de espera en el Puerto, que aprovechamos para comer y buscar las necesarias sombras donde pasar el tiempo hasta que abriesen las taquillas a las 6'00 h. y luego poder embarcar.

Son ya las 6 de la tarde y abren las barreras para ponerse en cola y poder embarcar; las motos como suele ser habitual las primeras..., me extraña ver que tan solo somos dos motos, una KTM francesa y la nuestra.

 

   

 

                                                                     

 

Y a lo lejos en la pasarela las respectivas moteras a la espera de nuestro embarque...

 

 

 

 

 

 

Poco antes de embarcar, un grupo de 15 custom's italianas llegan al muelle y rápidamente son coladas entre los coches "las motos las primeras".

 

Con la moto amarrada y todo en orden subo a la búsqueda del camarote..., desconcierto, gente por todas partes, pasillos estrechos, maletas en las manos, colgando de los brazos, arrastrándose por el suelo el barco, miradas despistadas y hasta angustiadas buscando sus camarotes, butacas o familiares dispersos..., resulta curioso aunque algo estresante, la falta de costumbre, supongo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Después de un par de vueltas por los pasillos, un par de dudas y un par de preguntas doy con el camarote en cuestión, la verdad que bastante aceptable..., como diría aquel "en peores garitas hemos hecho guardia"...

Aquel día dio poco más de sí, instalación en el camarote, una vuelta de reconocimiento por el barco y la  búsqueda de algún lugar donde nos dieran de cenar...

 

  

 

Al día siguiente poco que hacer, recordaba como debían de sentirse los animales que veía enjaulados en el zoo cuando era pequeño, dando vueltas en el interior de su jaula..., pues eso hacía yo en el barco...
 

 

Marisa, más paciente que yo se entretenía leyendo...

 

 

 

La arribada al puerto de Cerdeña con su desembarco y embarque de nuevos vehículos y pasajeros se muestra como todo un acontecimiento y una pequeña ruptura de la rutina en el barco

Al atardecer llegábamos a Civitavecchia, que ganas de salir de aquella cárcel móvil, siempre pienso "la ultima vez...!!"

Desembarcar lo más rápido posible y poner el GPS en marcha, buscando el B&B Il Parco, lugar que teníamos reservado para pasar la noche...

  

 

B&B de habitación discreta, trato agradable y parking perfecto para la moto...

 

 

 

 

 

 

Un nuevo y soleado día nos espera, debemos de cruzar Italia de oeste a este, para encontrarnos con el puerto de Bari, salimos de Civitavecchia sin ningún tipo de reservas, ya veremos como nos sale la jugada...

 

De momento a rodar esos más de 500 km. que nos separan y llegar a una hora aceptable a la ciudad de Nicola, antes de la salida del ferry siguiente...

 

 

 

 

 

 

 

 

Llegamos al puerto de Bari a una buena hora y mientras Marisa va a la búsqueda de los billetes para cruzar a Grecia yo zascandileo por el lugar, viendo por donde podré acceder al nuevo ferry...

 

La verdad es que el día no había dado para muchas fotos..., que digo muchas fotos, para casi ninguna..., autopistas, autovías y en el mejor de los casos alguna carretera de segundo orden con mucho tráfico.

 

Tampoco es que el embarcadero de Bari diera para muchas fotos, cierto es que los puertos no tienen por que ser bonitos..., con ser "puertos" tienen suficiente, pues este lo cumple a la perfección ¿el ser puerto? si, eso también...

 

 

 

 

 

 

 

Grandes alaridos por megafonía en idiomas incomprensibles nos despiertan a la intempestiva hora de las 5'00 de la madrugada, el buque arribaba al puerto de la ciudad de Igoumenitsa...

Apenas habíamos podido dar unas cabezadas en la butaca del ferry, y aun estoy seguro que estábamos en la mejor de ellas...

Bajamos a la bodega del ferry y allí nos esperaba en solitario nuestra moto, ningún compañero motero había subido en Bari, éramos los únicos...

Mientras los camiones y demás vehículos van evacuando el vientre de la nave, nosotros vamos desamarrando la moto, con pereza y sueño..., determinadas horas deberían de estar prohibidas para hacer nada de nada...

 

 

 

 

 

 

 

Salimos casi los últimos, sin prisa, tenemos todo el día por delante, para que correr...

Pronto nos quedamos solos en mitad del muelle, helados de frío, muertos de sueño y con el recuerdo de la vez anterior hace 10 años cuando hicimos similar trayecto (Las piedras 09).

Al resguardo de unos discretos contenedores nos cambiamos y equipamos de moto, bueno en realidad los discretos somos nosotros..., y aunque no lo hubiéramos sido tampoco hubiera pasado nada, de noche y solos en medio de una dársena vacía...

Amanece y decidimos ponernos en marcha, y como la vez anterior sin un triste bar para tomarte un café, encontramos rápido la dirección a seguir, apenas unos 30 km. me veo obligado a parar, la temperatura ha bajado a 19º y con la ropa de verano estamos helados, ponemos los forros y a continuar carretera...

Llegamos a Ionanina, pueblo griego donde en la anterior ocasión tuve que realizar una reparación de emergencia en la TDM, pero en esta ocasión la parada fue para desayunar y tomar algo caliente..., ya recompuestos continuamos camino con dirección Thesalonica, siempre me sorprende lo montañosa que es Grecia.

Llegamos a Thesalonica a las 12'00 nuestro destino para ese día; organizo el GPS para que nos lleve al hotel Grand Port Suites, de nueva factura, habitación correcta, trato correcto  y parking en la calle, al llegar nos comunican que hasta las 14'00 no podemos ocupar la habitación..., a esas horas ya apretaba el sol griego y la necesidad de cambiarse era desesperada, en un aseo del hotel lo hicimos, dejamos los bártulos y nos fuimos a buscar donde comer y hacer tiempo hasta que nos dieran  la habitación.

 

Thesalonica, segunda ciudad de Grecia tanto en tamaño y habitantes como en importancia..., en cuanto hubimos comido y tomado posesión de la habitación nos fuimos a patearla (la ciudad). En principio bastante llana (al menos lo que nosotros anduvimos) cosa que es de agradecer..., una vez se llega a las inmediaciones del Paseo Marítimo se divisa la Torre Blanca, emblema de la localidad...

 

 

El paseo nos lleva hasta el Arco de Galerio

 

   

 

Justo al lado se encuentra La Rotonda de Galerio, mausoleo que se construyo en su honor, que luego fue iglesia, luego mezquita y finalmente..., museo.

 

         

 

 

 

 

Y en este momento como sala de exposición de mosaicos paleocristianos, tanto la Rotonda de Galerio como su Arco, son Patrimonio de la Humanidad.

Solitaria ermita medieval, rodeada de edificios y varios metros por debajo de ellos...

 

    

 

 

A la mañana siguiente salimos de Thesalonica, acercándonos poco a poco a nuestro objetivo, decidimos que el próximo lugar donde pernoctaríamos antes de entrar a Turquía, sería la ciudad griega de Alexandropouils.

 

Este tramo, es un tramo de advertencias, apenas son poco más de 300 km. con poco tráfico..., vayamos a ello

Estudiar la ruta con anterioridad, se puede hacer todo por autopista, mixta o por carretera secundaria buena, totalmente recomendable, muchos tramos van pegados costa.

Si por algún motivo se decide hacer el recorrido por autopista, hay que tener en cuenta que no hay gasolinera en más de 200 km. hay que salir de ella y buscarla en la carretera secundaria.

Hay alguna advertencia de viento, y es cierta, la he recorrido en dos ocasiones y en las dos hay tramos de mucho viento, la primera vez que la hice de f 3-4, la segunda vez de f3. Por la carretera secundaria disminuye la sensación de viento intenso.

 

 

 

 

 

Llegamos a Alexandroupolis a medio día, como sería siendo habitual a lo largo del viaje. Una vez más puesta en marcha del GPS y a buscar el Hotel Alkyon, habitación correcta como el trato, buena ubicación, sin parking y algo caro para lo que ofrece.

Nos cambiamos de vestimenta y nos ponemos acorde con el lugar, pantalón corto, camiseta y sandalias..., y pasamos a la búsqueda de un restaurante para comer, en el hotel nos recomiendan la TAVERNA LOUKOULOS si bien el hotel no pasa de discreto, esta Taberna/Restaurante es totalmente recomendable, por su trato, su calidad, su variedad y su precio...

Decenas de gavitas revolotean muy cercanas a las mesas esperando algún resto de comida, bastaba sacar el brazo con un trozo de pan en la mano para que en un segundo desapareciera en el pico de alguna de ellas..., no me podía sacar de la cabeza a Juan Salvador Gaviota.

 

                                                                                                  

 

 

En Alexandroupolis no hay mucho que ver, una avenida larga con comercios, un pequeño casco histórico que no es casi ni una cosa ni otra, y a modo monumento-elemento emblemático está su faro en medio del paseo marítimo a modo de Torre Blanca como en Thesalonica.

 

 

 

 

 

Al día siguiente partimos hacia Turquía, era temprano, apenas las 9'00 am cuando llegamos a la frontera, pero la cola de vehículos para la entrada ya era de varios kilómetros, así que decido revestirme una vez de motero y tiro hacia delante rebasando la enorme cola que esperaba pacientemente su turno.

Llego justo donde quería, al primero de la cola, Marisa va a sacar los visados, 50 € tienen la culpa.

Ya con los visados en la mano, vamos directos a la garita de entrada, pasaportes, visados, papeles de la moto, a otra garita y a otra..., en total una hora en atravesar la frontera greco turca.

A falta de otro sitio mejor, "gracias a todos los vehículos que nos dejaron pasar no solo sin la más mínima protesta, sino con las mejores, amables y educadas sonrisas".

 

 

 

 

 

 

 

 

Era pronto y teníamos tiempo, habíamos leído la cantidad de Memoriales de la Primera y Segunda Guerra Mundiales que pueblan la península de Gallipoli, elegimos uno al azar, el Canakkale Destani Tanitim Merkezi.

Un error nos lleva a recorrer parte de la estrecha península, y visto lo visto habrá que visitarla más despacio y con más tiempo, con otros planes..., montañas de pinos rodeadas por el azul del mar ¿se puede pedir algo más?.

 

   

 

 

Una vez visitado el memorial que tampoco nos impresionó mucho, posiblemente no diéramos con el más interesante; nos pusimos de nuevo en marcha y cruzando la península embarcamos de nuevo en un ferry atravesando en Estrecho de los Dardanelos, rumbo a Canakkale.

    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una hora escasa de ferry y ya estamos en la parte asiática de Turquía, Canakkale uno de sus puertos de entrada y ciudad multicultural, muy turística y dinámica, la Guía del Trotamundos la califica de simpática y no anda muy desencaminada.

No quisimos complicarnos la vida, una vez fuera del puerto alzamos la vista y nos vimos rodeados de hoteles, así que con un poco de "pinto pinto gorgorito" nos decidimos por el Helen Park Hotel. Un buen hotel, de trato correcto, buena habitación, parking privado y muy buena relación calidad/precio.

Después de descargar trastos en la habitación, nos disponemos a patear la dinámica ciudad, estábamos sedientos así que lo primero buscar un lugar donde saciar nuestra sed y primera de nuestras sorpresas, una calle entera con bares para tomar cerveza...., en Turquía...!!!!

 

 

 

 

 

 

Después de saciar nuestra sed con un par de Tuborg's, continuamos nuestra visita..., muy cerca del puerto, del hotel y de nuestra calle favorita nos encontramos con uno de los emblemas de la ciudad, su Torre del Reloj.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Seguimos nuestro paseo, y observamos que la ciudad gira bastante en torno a su puerto marítimo, tanto de pescadores como de  pasajeros...

 

 

Y como no, el Caballo de Troya que la Productora Warner Bors tuvo a bien regalarle a la ciudad, film de Wolfgang Petersen (2.004) y protagonizada por Brad Pitt.

A 30 km. de Canakkale se encuentran las ruinas de la antigua ciudad troade de Troya.

 

 

 

 

 

 

Al día siguiente continuamos nuestro periplo por tierras turcas, nuestro siguiente destino la ciudad de Bergama, la antigua ciudad griega de Pergamo.

 

El trayecto hasta ella fue cómodo y la distancia corta, llegamos como ya era costumbre a medio día...

 

 

 

 

 

 

 

 

Pergamo, una ciudad con más de 100.000 h. y con gran variedad de ruinas, algunas incluso Patrimonio de la Humanidad, pero que no está dotada de muchas infraestructuras para el turismo..., averiguamos el motivo.

Los autobuses llegan a la ciudad, mejor dicho a las ruinas visitables, descargan a los  turistas y una vez terminada la visita, se los vuelen a llevar, de tal forma que el pueblo ni lo pisan, de ahí la falta de infraestructuras para el turismo.

Nos alojamos en el Hotel Serapion, hotel de muchos años y sin ascensor, de muy agradable trato y habitación justita, parking, que no usé dado el tamaño y peso de mi moto, a pesar de las insistencias del dueño en meterla dentro de la terraza cubierta, no lo creí conveniente.

 

 

Una vez cambiados y dispuestos a buscar el avituallamiento de medio día, fue cuando volvimos a confirmar la falta de infraestructuras, pocos hoteles y viejos, pocos restaurantes abiertos, al fin damos con un bar-tienda que solo hace sándwich de queso, así que con hambre y pocas perspectivas, damos buena cuenta de ellos,  con coca cola claro..., esto no es la Turquía profunda, pero si la poco visitada.

Con sol y buscando sombras nos adentramos en la población buscando las posibles visitas, casi todo cerrado, hace mucho calor, la gente hasta las 18'00 h. no sale a la calle, casi somos los únicos caminantes por el lugar.

Pronto damos con el Templo de Serapis o también llamada la Basílica Roja por la gente de Bergama. Se construyó en el s. II dc. para los dioses egipcios por Adriano, luego en el s. IV dc, se convirtió en la Basílica de San Juan Bautista una de las siete iglesias mencionadas en el Apocalipsis.

 

 

 

 

    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Después de la calurosa visita a la Basilica Roja nos disponemos a dar una vuelta por la ciudad, que sigue pareciendo triste, como abandonada, siguen sin haber humanos por las calles, eso sí perros callejeros durmiendo a la sombra, los que quisieras.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dando una vuelta por la localidad esta casa nos sorprendes..., caben acaso más antenas parabólicas...???

 

La tarde da paso a la noche, el calor ya no aprieta y la gente sale a la calle, algunas tiendas han abierto hace poco y los pocos restaurantes también, la comida habia sido parca, a ver como se daba la cena...

Un restaurante nos llama la atención, un refrigerador de pescado en la puerta lleno de peces..., nos detenemos a mirarlos, buen aspecto tienen, sale el camarero y nos indica que elijamos y nos los hacen..., Marisa y yo nos miramos ¿probamos? por que no...!!!

Marisa escoge una lubina y yo una dorada..., la mejor dorada que he comido nunca, a la brasa...!!! y con cerveza, acertamos aquella noche...

 

       

 

Un paseo antes de ir a dormir..., el gato nos miraba con mirada aburrida...,  y nosotros mirábamos con curiosidad el contenedor de reciclaje de plástico.

 

    

 

La mañana se presentaba movida, habíamos hablado con el dueño del hotel el día anterior, llamaría un taxi que nos recogería y nos llevaría a visitar el Asklepion y la Acrópolis que no pudimos verlos el día de antes, conjunto Patrimonio de la Humanidad.

9'00 am, y casi abrimos nosotros el Asklepion (Templo dedicado al dios Asklepio), quedamos con el taxista que pasaría a recogernos en 40 min.

 

   

 

 

    

 

 

Salimos a los 45 minutos, algo justo de tiempo, para la Acrópolis habría que decirle más tiempo..., allí estaba el taxista esperándonos para llevarnos a la Acrópolis, lo que se suponía el plato fuerte..., cuenta con el anfiteatro más inclinado del mundo..., y a fe nuestra que es muy posible.

 

 

¿A que sí?

 

 

       

 

 

     

 

 

 

Estás son parte de las vistas desde la Acrópolis, la ciudad de Pergamo tiene una presa (Kestel Baraji) de la que se abastece toda la provincia de Esmirna.

 

Entre la visita al Asklepion y la Acrópolis se habían hecho las 11'00 am, allí estaba el taxista esperándonos con el que habíamos acordado 60 min. de visita.

Nos devolvió al hotel y nos cobró por todo 20 €, habría hecho unos 25 km. y nos habría esperado cerca de 2 horas, claro que le dimos propina...

En el hotel nos esperaban la moto y todo nuestro equipaje, como habíamos acordado con el dueño el día anterior, nos dejó cambiarnos de ropa, con lo que volvimos a parecer moteros y nos dirigimos hacia nuestro nuevo destino..., Mármaris.

 

 

 

 

 

Más de 350 km. nos separaban de nuestro siguiente destino y entre unas cosas y otras salíamos de Pergamo a las 12 del medio día.

 

 

La ruta transcurrió sin más incidentes que el fuerte calor que hacía en aquellos momentos por aquellas tierras, lo que fue un placer fue la comida en el bar de una gasolinera en ruta, verdadera comida turca con coca cola.

 

 

 

 

 

 

Llegamos al atardecer a Mármaris, restaurantes y hoteles nos daban la bienvenida a la ciudad, estaba claro que comenzaba otra Turquía, ciudad muy turística, repleta de "giris" ¿de entradas? no, no, guiris de verdad, alemanes y sobre todo ingleses...

Buscamos alojamiento en el Hotel Dafne, era evidente que los precios iba a subir sensiblemente..., aunque hay que reconocer que la calidad de los alojamientos también. En esta ocasión, habitación correcta, trato justito y parking en la calle...

 

 

Si la comida había sido típica turca, la cena no lo iba a ser menos..., eso sí, los precios de una y otra nada que ver...

 

     

 

El día había sido duro, visita al Patrimonio de la UNESCO y 360 km. hasta Mármaris..., con estás vistas nos fuimos a descansar.

 

Otro día y una nueva ruta, la ciudad de Kas nos esperaba...

 

 

 

 

 

 

No era una ruta larga, apenas algo más de 200 km., así que prevenimos ver algo entre medias de la ruta, toda ella salpicada de ruinas griegas..., estábamos en Licia.

 

 

 

 

 

 

 

 

El lugar para visitar que elegimos al azar fue Letoon Antik Tiyatrosu, la verdad que no tuvimos mucha suerte con el azar, las ruinas bastante pobres y sobre todo muy abandonadas, es típico y tópico en Turquía que muchas de las ruinas apenas estén escavadas, supongo que por falta de recursos, una pena...

Letoon, fue un antiguo santuario de la diosa Leto en Licia. Letoon junto a Xhantos forman parte del Patrimonio de la Humanidad  y nos esperábamos otra cosa...

Y aquí estamos, en el parking de la antiguo Santuario de Leto, si si si, lo que se ve bajo de la moto es fina arena..., glub glub

 

Rompiendo nuestra costumbre de no visitar con ropa de moto, y una muestra del abandono general de la excavación.

 

    

 

 

      

 

 

Ya no queda mucho para llegar a Kas, la costa nos vuelve a dar la bienvenida..., costa que ya no dejaríamos durante muchos kilómetros.

 

 

Llegamos a Kas después de una carretera espectacular..., aun me relamo al recordarla, motera 100%. impecable asfalto, ancha y 100 km. de curvones con buena visibilidad, a la derecha el mar a la izquierda los pinos...

Kas, una ciudad pequeña pero muy turística, tardaríamos muchas jornadas en librarnos de ese acoso turístico, tuvimos dificultades en encontrar un hotel con una habitación libre, después de preguntar en varios..., al final dimos con el Narr Hotel, solo les quedaba esa habitación, excelente a decir verdad y trato estupendo.

¿El parking? Ay el parking..., justo al lado de la entrada a modo de porche de unos 20 m. de largo me dice el conserje que meta al final la moto..., miro al conserje, miro el suelo del porche, miro la moto..., me encojo de hombros, estoy harto de que se subestime a las motos la TDM porque parecía pequeña y luego no cabía donde ellos pensaban y esta porque pesa mucho más de lo que ellos pueden llegar a imaginar..., pillo el manillar, lo pongo en dirección a la salida para no tener que maniobrar dentro para salir..., entro bajo del porche y...., ¡¡¡...clonk clonk clonk clonk clonk...!!! de forma estridente se fueron rompiendo todas las baldosas hasta el final del porche..., vuelvo a mirar al conserje y estaba más pálido que la pared, puse cara de circunstancias y me encogí de hombros, aparqué donde me dijo él. Iba a hacerle alguna foto al suelo, pero pensé que se mosquearía más..., lo dejé estar.

Kas, el hotel estaba pegado a la costa, la ciudad no tiene playa próxima, así que los hoteles han habilitado zonas en los acantilados para tomar café, copas y darte un agradable baño en aguas transparentes, una gozada...

 

    

 

 

     

 

 

 

 

 

La siguiente jornada no sería muy prolífica en kilómetros, pero si lo sería en vistas y excursiones

 

La ruta prevista sería entre Kas y Antalya, apenas no llegamos a los 300 km. pero por el camino visitaremos las tumbas licias de Myra y los fuegos de Quimera

 

 

 

 

 

 

 

Entre un mar de plásticos al más puro estilo almeriense se encuentra la antigua ciudad licia de Myra, en la que destacan sus tumbas el s. IV a.c., llama la atención el material con el que de alguna forma se sustentan sus porches y demás soportes, todos ellos de madera ¿como consiguieron que un material tan perecedero hay durado tan bien hasta nuestros días?

La entrada al complejo nada presagia lo que vendrá después...

 

    

 

 

    

 

 

Como toda excavación griega o romana que se precie, tiene un Anfiteatro, y este está bastante bien conservado...

aquí su entrada...

Y aquí su salida...

 

 

 

 

 

Después de la visita y una animada charla "en español" con una familia de madrileños, nos volvemos a poner en marcha con dirección Antalya, pero antes haríamos otra para para ver los fuegos de Quimera en el monte Olimpos.

Alguna vuelta nos todo pegar hasta dar con el lugar del fuego, es raro en Turquía, generalmente todo está muy bien indicado..., excepto Quimera, si no llega a ser porque íbamos preguntando, aun estamos dando vueltas..., tanto es así que llegamos más tarde de lo previsto, a la intempestiva hora de las 12.00 am.

Pero una vez allí, había que tomar la decisión, o realizábamos la ascensión 1 km. casi monte a través con un sol de justicia, o nos íbamos sin ver el fuego...

A estás alturas aún no sé si tuvimos una decisión acertada o lo contrario...

 

 

 

 

 

Al llegar, unos moteros  rusos (de Kazan) habían llegado apenas unos minutos antes que nosotros, con una VFR y una Honda Integra, charlamos unos minutos y ellos se dispusieron a la ascensión como alma que lleva el diablo..., nosotros con más calma.

 

 

 

 

 

 

 

 

Comenzamos  la ascensión, unos cubos de basura nos van marcando la distancia recorrida cada 50 metros a modo de martirio...

Después de mucho padecer, mucho..., (vamos con los pantalones de moto; las cazadores y los cascos se quedaron bajo)..., pero el sol estaba alto...

Las primeras ruinas abandonadas nos dicen que ya va quedando menos...

 

 

"Cuenta la mitología que el héroe Belerofonte derrotó en el monte Olimpos al monstruoso dragón Quimera, enterrándolo bajo tierra..., y que los fuegos que se ven, son los del dragón enfadado sin poder salir"...

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este es el que mejor estaba, viviendo como Dios y no es mitología no, como tampoco lo es las bolsas de gas metano que se encuentran en en interior de la montaña y son las que producen el fuego...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este día se iba a manifestar como uno de los más duros, si no el más duro..., llegamos a Antalya hacia medio día como se puede suponer, después de las visitas de Myra y Quimera, habíamos hecho la reserva en el Mediterra Art Hotel, una vez en la ciudad pongo en marcha la aplicación MAPS.me que hasta el momento nos había dado un buen resultado..., hasta ahora..., sería por el calor, pero no había forma de que diera con la dirección, equipados hasta las orejas de moto, el calor insoportable..., 42º marcaba el termómetro exterior de la moto..., Antalya es una ciudad de más de 2.000.000 de habitantes, imaginaos el caos de tráfico.

A grandes problemas grandes soluciones..., paramos un taxi, se sube Marisa, le da la dirección del hotel, el taxi se pone en marcha y yo tiro detrás..., como conyo iba a encontrar el hotel...!!!, en pleno centro histórico, rodeado de calles peatonales...

Este hotel no era lo que necesitábamos;  indicaba primera línea de playa, y estaba a tomar por saco de la playa; piscina, si para niños; parking lejos publico y de pago.

Muertos de calor, sin haber comido y en la puerta de hotel que no era lo previsto para pasar dos o tres noches según se diera la estancia..., respiramos hondo y pensamos, 1º anular la habitación, hecho, no nos pusieron ningún problema, 2º encontrar otro hotel, pero ¿cual? en una ciudad tan grande y tan turística ¿por donde empezar?

Pues otra decisión drástica..., otro taxi..., hablamos con él taxista y le decimos que nos lleve a un hotel en la playa, bueno bonito y barato, nos pregunta presupuesto y le decimos 80 € máximo. Puso el taxi en marcha (yo detrás con la moto) y nos llevo al Hotel Blue Garden un 4 estrellas la mar de chulo, con piscina y pegado a la playa..., el taxista se porto como un buen profesional.

 

      

 

 

 

 

 

 

 

No tenia parking, pero la moto pasó los dos días en la puerta del hotel. En esta ocasión sin que las baldosas se rompieran...

 

 

 

 

 

 

La mañana se presentaba de relax, hoy no habría moto, no habría carretera, hoy de turisteo total por posiblemente la ciudad más importante a este lado del Mediterráneo...

La mañana desde la habitación se ve perfecta para pasear la ciudad...

Primero bajar a desayunar, comentar que en general los "buffets" de los desayunos ha sido bueno y variado..., me llamo la atención la forma de coger la miel...

 

      

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Antalya, ciudad turística donde las haya, con más de 2.000.000 de habitantes, ciudad muy dinámica y menos caótica que otras ciudades turcas de gran tamaño.

El paseo desde el hotel hasta el centro de la ciudad era largo, de varios kilómetros de paseo marítimo..., no había prisa, teníamos toda la mañana para disfrutar de sus paisajes, de sus vistas, de sus monumentos (escasos)..., dejemos hablar a las fotos...

 

 

 

 

 

 

 

La Puerta de Adriano, a un lado y al otro...

 

 

 

 

Uno de los muchos comercios de ropa, trajes de novia, de fiesta...

 

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