millevaches 2.016

 

 

Empezó como casi todas las cosas que rodean a las motos y a su mundo, primero con la idea..., que da paso a la imperiosa necesidad de llevarlo a cabo...

 

 

 

Jueves 8 de diciembre puente de la Inmaculada, 9'00 am.

Me pongo en marcha con dirección a Vielha punto estratégico a mitad del camino que tengo pensado realizar y que me llevará a la Invernal Millevaches en la región de Limousin en Francia.

¿Por que Vielha? Se encuentra más o menos a mitad de camino, tampoco sé como estarán las carreteras ni las dificultades que encontraré y supone una distancia prudencial desde Valencia, además sigue siendo España, comida española a precios no tan españoles, pero bueno..., y otra razón más, no la he visitado nunca.

Disfrutando de un sol invernal que hizo cómoda la ruta hasta allí, y huyendo de las autopistas en la medida de lo posible para hacer ameno el recorrido, abandono la CV-10 a la altura del pseudo Aeropuerto de Castellón, a partir de ahí vías de un único carril por sentido, San Carles de la Rapita, Tortosa, Mora de Ebre y da comienzo la niebla que se espesa por momentos y que me hace reducir el ritmo considerablemente (era esperada que no deseada y de suponer) y que no me abandonaría hasta dejar la provincia ilerdense.

La temperatura hasta ese momento había sido contenida y hasta agradable, desaparecer la niebla y caer los grados en picado fue todo uno y pasar de los 10º/11º por los que iba oscilando el ambiente, bajar a los 4º/5º, y de una carretera mojada por la humedad a unos arcenes de un blanco escarchado que aún daban más frío que la bajada del térmica...

Llego a Vielha entorno a las 15'00 pm., busco el hotel y rápidamente el calor de la habitación, ese calorcillo ameno que proporcionan las calefacciones a tope y que a los dos minutos te hacen asomarte a la ventana para poder respirar..., una ducha y dispuesto a patear el fronterizo pueblo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La tarde y el paseo por Vielha dio poco de sí, mucha gente, muchos niños y muchas tiendas de artículos de deporte generalmente Alta Montaña y la practica del esquí, marcas para mi solo vistas en sueños a precios astronómicos..., y cuando no había un establecimiento de material deportivo, su lugar lo ocupaba un hotel, eso sí; me pareció una pequeña ciudad muy dinámica, me gustó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A la mañana siguiente sin prisa me pongo en marcha, estoy en el medio de los Pirineos y a la entrada del invierno, así que intuyo que las carreteras no deben de estar para para muchas alegrías, una de las cualidades del motero debe de ser la prudencia..., no como cuando voy sin la moto, halaaa...!!! a lo locooo...!!!

Como la mañana anterior a las 9'00 am. me pongo en marcha, el termómetro marca 4ª respetables grados y el sol ilumina la blanca carretera, que yuyu da...!!!

Está claro que Francia es otro mundo, que curioso no hago nada más que pasar la frontera y 0º, joder que frío, tanto que me obliga a parar y ponerme una manga más bajo de la chupa de cordura, ¿como es posible que un sol tan radiante caliente tan poco?.

Llego a Toulouse y se nota el calor humano, sube a 1º el mercurio digital supongo también que fueran las 11'00 de la mañana y un denso tráfico ciudadano influyó en esa ligera elevación térmica. En medio del denso tráfico urbanita doy con la salida correcta un 50% gracias a mi intuición y el otro 50%  a la "chamba" que siempre es necesaria en estos casos, uno no se da cuenta de ella hasta que se ausenta..., la "chamba".

Doy con el lugar de la concentración una vez más entorno a las 15'00 pm. como clavé la mitad del camino...!!!

Pago la inscripción, 10 €, llavero conmemorativo, etiqueta identificativa, vale para una cerveza y pa'dentro...!!!

Más despistao que un cerdo en un garaje entro al prado donde hasta no hace mucho pacían  las vacas, si no hubiera sido por el jolgorio reinante creo yo que podría haber escuchado las cacofonías en forma de mugido..., por el contrario y a falta de la detección de los mencionados efectos sonoros, sí habían esparcidas una gran variedad de "cacas plastas" en distintos estadios de humedad y consistencia que no impedían para nada el natural desarrollo de la actividad motera.

Como iba diciendo mientras oteaba los posibles horizontes donde posicionar mis pertenencias apareció como por encanto Pedro (pedroguzi) llamándome e indicándome donde se habían establecido algunos paisanos que llegaron antes que yo. Gran favor me hizo Pedro que agradezco, sin él todo hubiera sido más laborioso e incluso menos ameno.

Y ahora las fotos de la Concentración Invernal Les Millevaches...

 

 

       

 

 

 

Y va anocheciendo, comienzan las hogueras...

 

 

    

 

las conversaciones y un frío que cala hasta los huesos...

 

   

 

y a la mañana siguiente...

        

 

toca una garbeo por el cercano pueblo de Meymac...

    

      

 

después de pasear y holgazanear por  la pequeña localidad francesa, toca volver al lugar de la Concentración....

 

la Concentración está prácticamente al completo, hora de "dotorear" los detalles de la misma...

 

      

 

     

Vista desde el otro lado de lugar de esparcimiento...

 

 

     

 

 

Y la noche vuelve a caer, y vuelven las hogueras, y las tertulias a su alrededor, y el frotarse las manos, y las risas, y las exageraciones, y las batallitas...

 

Y claro está, con la noche llega la mañana, y madrugar, y recoger trastos y lo peor..., despedirse de los que durante dos noches y algún rato más han sido tus compañeros, con promesas de volverse a ver en la siguiente y deseando un buen regreso a casa...

 

 

Y esto es to, esto es to, esto es todo amigos/as