TARTARISTAN

 

Un nuevo año, un nuevo verano y un nuevo reto...

 

 

 

 

 

 

Salimos un viernes 28 de Julio hacia medio día, cuando no podía hacer más calor ni tan siquiera foto de salida, buscando sombras desesperadamente cualquier gasolinera es buena para beber agua y no deshidratarse, vamos dirección Portbou y aún nos quedaba tela que cortar...

 

La moto sin bichos pegados..., ¿no ha habido tiempo? siiii

Pero con ese calor ni los bichos salen al sol..., mucho menos a estrellarse contra una moto...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dios las cría y ellas se juntan, a la llegada en el parking del hotel, la XJ del alemán estaba impecable, o también sale a rodar cuando hace mucho calor o bien la termina de lavar...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El calor sería la tónica general de este viaje y la cerveza también, y los inoportunos que están mirando el móvil y se levantan al hacer click, también...

Pero ya estábamos en Portbou, el viaje apenas ha comenzado hace 500 Km. y unas pocas horas...

 

 

El viaje continua dirección Novi Ligure (700 km), pueblecito italiano del Piamonte muy cerca de Milan, ¿por que esa localidad? la respuesta podría ser ¿y por que no?, pero en realidad es algo más larga pero no más compleja; las etapas de transición nos interesa hacerlas en localidades pequeñas que reúnan la infraestructura mínima para pasar la noche y continuar camino al día siguiente. Una ciudad grande en unas pocas horas por la tarde no se puede visitar, además habitualmente se llega cansado de las kilometradas, y si por el contrario sí ves lo más importante de la ciudad, pierde mucho interés para posteriores visitas. Para nosotros lo mejor una localidad pequeña con un "paseo" agradable un hotel económico y algún lugar aceptable para unas cervezas y algo de cenar.

 

 

 

 

 

Lo primero es abandonar el hotel Comodoro de Portbou y creo que con pesar se acabaron las noches para siempre en este pueblo fronterizo, los peores hoteles y los más caros han sido en España incluido este de Portbou, bien es cierto que son zonas turísticas..., y ¿cuales de las que visitamos nos lo son?

Claro está que es mejor que el Costa Blava de la misma localidad, pero ni aún así merece la pena pagar lo que piden por una habitación.

Todo lo contrario pasa con Ca la Feli bar/rte perfecto para comer o cenar, en la Rambla del pueblo, trato agradable, buena calidad y cantidad y precio aceptable..., de hecho llevamos años buscando cualquier excusa para coincidir a comer en ella, incluso variando rutas o ajustando horarios.

 

 

 

 

 

 

Una jornada como esta da lugar a pocas fotos y carentes de interés, mucha autopista y mucho calor, paradas en "aires" y en gasolineras conocidas como la que está sobre Mónaco

 

Pero el resto de lo más comunes...

 

 

Y llegamos a Novi Ligure, el hotel algo escondido pero céntrico y agradable, a precio tan aceptable con el perfecto español que hablaba del dueño, mas que una habitación era un apartamento..., para repetir.

 

 

 

 

 

Una ducha rápida y como es costumbre, a buscar un lugar donde reponer los líquidos perdidos en el trayecto...

 

 

 

 

 

 

 

Una vez mitigados los efectos de la temperatura veraniega, el pueblo bien merece un paseo, una visita...

   

 

En la plaza están preparando una fiesta country, después de la cena pasaríamos a visitarla, muy animada la plaza y los alrededores, estos italianos también saben divertirse...

 

 

El viaje debe de continuar, y esta jornada pasará a la historia como una de las más duras del viaje, 800 km nos separaban de nuestro siguiente destino Maribor en Eslovenia.

A partir de Padua la carretera se complica, el tráfico se vuelve muy denso, se colapsa y se para..., retenciones mayormente causadas por obras en la carretera hacen imposible la circulación durante cientos de kilómetros, el sol cae a plomo y termómetro sube pronto a los 40º, ni que decir tiene que con el casco y la ropa de la moto se hace insoportable, solo queda el arcen, prohibido pero arcen al fin y al cabo. Aquel día hicimos más kilómetros por el lateral a 50 km/h que por los carriles habituales.

Por fin llegamos a Maribor, derretidos y agotados, pero llegamos..., es lo que tiene viajar en moto, no todo van a ser bondades..., como se puede suponer aquel día no hubieron fotos, no estaba "el horno para bollos"..., se hubieran quemado jajajajajaja

El hotel arriba justo de un restaurante en una calle llena de restaurantes.., estábamos tan cansados que cenamos y a dormir...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya descansados el viaje continua..., nuestro siguiente destino Budapest, 350 km nos separan de la capital húngara...

El "cuento" cambia drásticamente, tanto así que el trayecto transcurre sin ninguna incidencia, poco tráfico y buenas carreteras nos llevan a Budapest a la hora de la comida. Aqui hemos reservado un apartamento, estaremos un par de noches y necesitamos de la comodidad y utensilios que ofrece un apartamento, indispensable lavadora.

El apartamento genial, justo detrás del Parlamento, en pleno centro de Pest, el trato muy agradable y apartamento perfecto para nuestras intenciones..., a pasear...!!!

 

Lo primero que nos llama la atención son los cambios a mejor que se han operado en la ciudad, estuvimos en ella hace 10 años, recién entrada en la UE y la verdad que se caía a trozos, abandonada..., tanto los edificios como las calles.

 

Edificios restaurados, calles asfaltadas y aceras arregladas, es de agradecer que los fondos de la UE se utilizan convenientemente.

 

Tal y como está, ahora ya puede competir con la cercana Viena, donde cada cosa está en su sitio y hay un sitio para cada cosa...

 

Evidentemente no todo iba a ser bueno, y si todo a cambiado a mejor..., los precios lo han hecho a peor, es algo que resulta evidente, un calculo por encima encima nos hace suponer que ha subido el precio de los productos un triple de su valor en 10 años.

 

El monumento de los zapatos en el Paseo del Danubio es una alegoría a lo que quedó de los judíos asesinados y tirados a la corriente de agua por los fascistas.

 

La foto de la izquierda es reciente, la de la derecha la hicimos hace 10 años.

 

 

 

 

  

 

 

    

 

 

El viaje debe de continuar y la aventura da comienzo ahora. De una forma u otra el viaje había discurrido por senderos  conocidos, a partir de este momento entramos en el desconocimiento más absoluto, por esta parte de Europa al lugar más alejado al que habíamos llegado es Budapest.

Una buena y reciente autopista nos aleja de la capital húngara y conforme pasan los kilómetros el trafico disminuye exponencialmente, lo que vemos nos va dando una idea de lo que vendrá después y así será durante muchos días y muchos kilómetros, largas rectas bordeadas de cambos de girasoles y maiz...

Llegamos a la frontera con Ucrania, un mero trámite, pasaportes, documentación de la moto y revisión del equipaje, media hora más tarde entrábamos en uno de esos países desconocidos...

 

 

 

 

 

 

 

Ohhh la primera desilusión, no hay ningún cartel ni señal a la entrada que nos indique que hemos entrado en Ucrania..., nos tendremos que conformar con hacer una foto a la primera señal que vemos en cirílico...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y la primera iglesia ortodoxa que nos encontramos a los pocos kilómetros del paso de la frontera ucraniana..., había que dejar constancia de ella...!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y llegamos a L'viv o Leopolis, segunda ciudad en tamaño e importancia de Ucrania y nuestro primer destino en este nuevo (para nosotros) país.

La carretera que nos había llevado hasta L'viv una vez pasada la frontera no era ninguna maravilla, bueno en realidad dejaba mucho que desear, atrás habían quedado las carreteras de la Europa occidental y conforme avanzábamos hacia la oriental las vías de comunicación se iban deteriorando paulatinamente.

La ciudad de L'viv casi adoquinada en su totalidad y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se mostró como una ciudad muy dinámica, mucha gente joven debido a su Universidad en verdad que la ciudad merece una visita...

 

¿Que queréis? a falta de poder fotografiar los saltos de la moto por los adoquines de L'viv y el dolor de muñecas que produce..., que tal unas cervecitas antes de visitar la ciudad, que nos las hemos ganado ¿no?

       

 

La mañana siguiente nos depararía una sorpresa desagradable, la previsión era de haber salido de L'viv con dirección Kiev, pero al arrancar la moto un goteo constante del liquido refrigerante cerca del radiador hace que tengamos que llevar la moto a un Servicio Oficial Yamaha para una revisión...

 

 

 

 

 

 

 

Desgraciadamente el mecánico no pudo dar con el problema, como ocurre en estos casos, cuando necesitas que se presente no lo hace y lo hace cuando no hay nadie para verlo, ¿que se le va ha hacer?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este pequeño problema de la moto hizo que nuestros planes para el día de hoy tomaran un rumbo completamente diferente, ya no podíamos llegar a Kiev a una hora aceptable, así que re-reservamos otra vez la habitación en el mismo hotel y pasamos el día entero en Leopolis, una visita agradable aunque hay que reconocer que la población ya no daba mucho más de sí.

 

 

 

     

Como despedida de la ciudad un souvenir que abundaba en las tiendas y puestos de venta..., representa bien el cariño al país vecino...

 

Y ahora sí, nos ponemos en marcha dirección Kiev, 500 km. de mala carretera ucraniana nos separaban..., pero nada comparado con lo que vendría días después...

Kiev, la capital de Ucrania, 2.000.000 de habitantes y a mi modo de ver una de las ciudades más bonitas de Europa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llegamos al atardecer y nada más salir del hotel y casi en frente del mismo nos encontramos con Iglesia ortodoxa ucraniana del Patriarcado de Kiev, esta iglesia tiene la particularidad de no estar reconocida por la Iglesia Ortodoxa ni por ninguna otra...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

       

 

 

 

Y continuamos el paseo como no podía ser de otra forma...

 

 

 

 

 

La tarde va tocando a su fin y nuestra visita vespertina también..., mañana será otro día...

 

 

 

 

 

Un nuevo día..., para tomarle bien el pulso a la capital ucraniana, si la tarde anterior nos había maravillado..., este día no será diferente...

 

 

Una en frente de la otra..., Santa Sofia la primera..., San Miguel la segunda

 

Un poco más de cerca...

 

 

El otro Kiev...

 

  

Y aquí termina nuestro periplo por la Europa más occidental, a partir de mañana nos introducimos en la Europa Oriental, entraremos en RUSIA.

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