EL CHICO DEL CARRO BAILONGO


El Chico del Carro Bailongo era un chaval que me cruce un día que retornaba a casa. Paré en un semáforo. Normalmente la gente cuando lo ve en verde cruza pero a toda pastilla. Éste no, éste seguía a lo suyo, tenía un carro de la compra en sus manos, de éstos que llevan las marujas para ir al mercado. Y venga a darle vueltas el muy mamón, vueltas y más vueltas. El carro no dejaba de girar, y con ritmo, ritmo, ritmo, venga que nos vamos. El carro bailongo, ese carro si que era un carro, bailaba como un espíritu libre, y venga vuelta para la izquierda, y venga vuelta para la derecha, un fenómeno de carro, y el que lo dirigía más.

El Chico del Carro Bailongo era un tío cojonudo, con su pantalón del chandal y el Carro Bailongo en sus manos.

El Agente Especial Nolo007.