Pesca deportiva

Técnicas:

> El color del señuelo según la profundidad y claridad de las aguas.

El señuelo tiene muchas características, tamaño, forma de natación, profundidad, tacto y por supuesto color. Vamos a fijarnos en la elección del color, pero más específicamente en su elección según la profundidad de las aguas y tonalidad de las mismas.

-Profundidad.

Normalmente pescamos en aguas de muy distintas profundidades. Desde aguas someras con menos de un metro hasta, aguas con una decena de metros.

En la primera opción tenemos que valorar que el efecto de la luz, en aguas de un metro hace que todo, por muy escasa que sea la vista del pez, sea más fácil de reconocer y saber exactamente que es. Por este motivo es recomendable colores cuanto más parecidos a la naturaleza, mejor, será más difícil de detectar nuestro engaño por cualquier pez receloso. Sobre todo tendremos que fijarnos en los peces pasto de la zona o en cualquier otro ser vivo que podamos imitar con nuestro señuelo como pueden ser ranas, cangrejos, .... Lo principal será imitar con la mayor proximidad posible la comida diaria de los peces. A un pez le puede parecer muy extraño en un determinado lugar un carpín rojo y en cambio en otro donde es el alimento normal de los depredadores, les parece a estos de lo más normal.

En cambio a medida que bajamos en profundidad, los colores más útiles en la atracción del pez serán los más vivos y chillones, ya que así se verán a varios metros de distancia y facilitarán la picada. debemos pensar que estos colores serán efectivos a cierta profundidad, con esto quiero decir que si intentamos pescar con determinados colores vivos en masas de agua con dos metros de profundidad seguramente sea equivocada nuestra elección y debamos seguir empleando colores más naturales. Siempre existe un término medio, colores entre unos y otros para medias aguas.
Como último dato de interés, el azul según diversos estudios es el color que mejor ven los peces en la profundidad.

-Claridad de las aguas.

El mero hecho de tener más o menos metros no es el único hecho esencial en el cúal debemos pensar cuando ponemos un señuelo de un color u otro. También es de vital importancia la claridad de las aguas. Aquí podemos aplicar una regla igual de fácil que para la profundidad. Si las aguas son o están claras pescaremos con colores naturales y  a la inversa, a aguas "chocolateadas" utilizaremos señuelos con colores de fantasía, siempre teniendo en cuenta la posibilidad de aguas con una claridad media.
Debemos dar más importancia a este factor que a la profundidad. En nuestro país tenemos embalses como el de Bolarque, (Guadalajara) en los cuales hay mucha profundidad pero vemos perfectamente nuestro señuelo nadando a tres metros de profundidad. Y también tenemos charcas con abundante vegetación que produce muchas partículas en suspensión y no tienen más de dos metros de agua.
Mediante la conjunción de estos factores, según nuestro criterio y día por supuesto, daremos más importancia a uno u otro factor,(aguas muy profundas pero claras, señuelo natural, por ejemplo)
Como se puede ver debemos pensar que el color de señuelo se debe elegir en función de muchas variables, aquí solo hay dos pero otras como el alimento diario, influyen en la misma o igual medida que los factores comentados en este artículo.







Montaje con vinilo

Nudo Rapala

La pesca del bass con tubo de vinilo

La mayoría de los tubos de vinilo están fabricados con gran cantidad de sal, para que el bass lo retenga en su boca. Esto los hace muy delicados, porque no se pueden mojar. Una vez que has usado un tubo, no lo guardes junto con los otros, ya que los puedes estropear, y evita al máximo su contacto con el agua.

La efectividad de este señuelo se centra en la forma de sus flecos, que han de ser cuanto más largos mejor, en relación con el tamaño de la cabeza, y en gran número para que muevan mayor cantidad de agua y amortigüen su caída hacia el fondo.

Debido a esta característica, la pesca con tubo difiere de la practicada con otros vinilos y señuelos. Se deja caer hasta que llegue al fondo, o profundidad deseada, y se le imprimen varios toques de muñeca para que se eleve y vuelva a descender. Es un gran error, y posiblemente un motivo de merma de capturas, pescar con el tubo como si se tratase de una salamandra, por el fondo, o recogido continuadamente como un pez artificial de profundidad.

La pesca con el tubo se recomienda cuando los peces se encuentran suspendidos, ya que se mueve verticalmente, tocando diferentes profundidades en un mismo lance. De esta manera, se busca la profundidad a la que se encuentran los peces. En esta posición es en la que pescar basses resulta más complicado.
Toma nota.Una de las ventajas que tiene el tubo es su durabilidad. Al ser de forma completamente cilíndrica y simétrica, se puede volver a montar simplemente moviendo el anzuelo a lo largo del cuerpo.

Este vinilo admite la mayoría de los montajes -Texas, Carolina, Keeper...-, incluso alguno específico, con plomos en el interior sujetos al ojal del anzuelo, aunque el más efectivo es el montado con una anzuelo de cabeza plomada.

El jig, para la pesca del lucio

Es uno de los señuelos más utilizados tanto por pescadores noveles como por pescadores profesionales en la pesca del lucio y lucioperca.

Por jig entendemos el conjunto que forma un vinilo, que normalmente es un pikie o un twister con un anzuelo de cabeza plomada, aunque es este último el que realmente da nombre al conjunto. Lo demás –pelucas, poteras para facilitar clavado, lanas rojas,...- son accesorios que no modifican su esencia: el jig.

En las primeras ocasiones que  nos acercamos a una tienda en busca de señuelos para la pesca del lucio, lo primero que hacemos es cargarnos los bolsillos de pikies. ¿Por qué?. Los motivos principales son su economicidad y efectividad sin tener muchos conocimientos en el noble arte de la pesca.
El montaje del vinilo en el anzuelo es bastante sencillo. Simplemente se ha de clavar la punta en el vinilo, introducir este hasta las dos terceras partes de su tija, girarlo y sacarlo hacia fuera por la parte superior del cuerpo del vinilo. De esta manera la punta del anzuelo queda en la parte superior. Si el montaje se realiza con un twister, un truco muy sencillo pero a la vez muy útil es, al montarlo colocar la cola del mismo hacia abajo, así al lanzar no se clavará en la punza del anzuelo, evitando lances fallidos.

Una vez anudado el señuelo, debemos en pensar en buscar dónde lanzarlo. La regla que nos ayudará a pescar será la de buscar algún elemento dentro del agua en la cual se pueda esconder nuestro buscado lucio. Puntas de rocas que se introducen en el agua –lanzar principalmente a uno u otro lado de la misma-, reculas muy definidas, entradas de tributarios al pantano – estas aguas llevan alimento suspendido para los pequeños peces y estos son el alimento de los depredadores-, árboles cubiertos de agua – a mayor tamaño, mayor lucio en sus alrededores-, un cortado con diferentes niveles o agujeros,...

Cualquier lugar es bueno para que el lucio se oculte a la espera de su ansiosa captura siempre que le ofrezca un escondite.

Para poder cubrir correctamente todos estos lugares, debemos lanzar en forma de abanico. El primer lance se debe hacer paralelo a la orilla, o lo más próximo a ella. Los siguientes lanzamientos se harán abriendo cada vez más el ángulo, de la forma que indica la ilustración.

El motivo de que se lance primero en ese punto es porque al caminar a lo largo de la orilla podemos espantar a los peces que estén apostados en este lugar.

La profundidad a la que queramos trabajar nuestro jig, dependerá directamente del peso del plomo y de la velocidad y tiempo de recogida.

Cuanto mayor sea el peso que utilicemos, a mayor profundidad nadará nuestro señuelo. Este es un factor muy a tener en cuenta porque en numerosas ocasiones, hemos traído el señuelo por poca profundidad y los lucios y luciopercas se han quedado muy por debajo de estas capas.

Es mejor pecar por exceso que por defecto y traer el señuelo por aguas más profundas.

La velocidad de recogida la elegimos nosotros, aunque al igual que con el peso, es mejor pecar por exceso que por defecto.

En este caso será mejor recoger más lento que rápido, pero es sí alternando con pequeños golpes de recogida que aceleran nuestro señuelo como si huyera despavorido al ver el acechante lucio.

La correcta forma de trabajar estos señuelos es a saltos por el fondo. Estos saltos en el principio de la jornada, conviene hacerlos de diferentes tamaños para localizar los lucios si están suspendidos o más o menos pegados al fondo.

En este caso será mejor recoger más lento que rápido, pero es sí alternando con pequeños golpes de recogida que aceleran nuestro señuelo como si huyera despavorido al ver el acechante lucio.

La correcta forma de trabajar estos señuelos es a saltos por el fondo. Estos saltos en el principio de la jornada, conviene hacerlos de diferentes tamaños para localizar los lucios si están suspendidos o más o menos pegados al fondo.  

Uno de los errores más frecuentes en la pesca con jigs, es el recogerlo por el fondo de una manera continuada. Lo único que pescaremos serán algas y un buen enfado, porque continuamente estaremos enganchando y perdiendo material.

Un truco para soltar estos enganches, que muchas veces se engancha la cabeza plomada entre dos piedras, es golpear el talón de la caña con la mano, manteniendo el hilo tenso con la puntera de la caña.

A lance ligero, seguramente esta sean los señuelos más efectivos para la pesca del lucio y la lucioperca desde orilla.

Pesca con cangrejo artificial

Constituye un de los principales aportes energéticos de la mayoría de depredadores que pueblan las aguas continentales españolas. Por este motivo, bien conocido por los pescadores, se han realizado gran número de repoblaciones de diferentes especies en nuestra aguas. En algunas ocasiones legales y en otras, cómo no, ilegales. De esta manera se introdujo en España el cangrejo americano, siendo en la actualidad por su gran resistencia a la sequía y mala calidad del agua, la predominante.

La polivalencia de esta imitaciones radica en la capacidad de los diferentes materiales existentes para crear formas casi exactas a la naturales con un precio muy asequible a todos los bolsillos, sobre todo cuando se habla de los de vinilo.




· El cangrejo de vinilo

Los cangrejos de vinilo son especialmente efectivos con especies depredadoras como el black bass, lucio, lucioperca y siluro.
El empleo de estos señuelos artificiales es recomendado para lugares con fondos rocosos (no más pequeñas que una manzana o grandes rocas) o con gran cantidad vegetación sumergida, donde es muy frecuente el encontrar cangrejos naturales escondidos.
El cangrejo de vinilo, es un artificial muy polivalente por la gran cantidad de modelos que se han desarrollado para cada tipo de pesca y montajes. El empleo de uno u otro modelo, reside en su utilización en cada técnica para cada momento determinado. Basándonos en los diferentes montajes en los que se emplean, se pueden distinguir tres tipos de cangrejos fundamentalmente:


Cangrejos para montajes Texas.

Son los empleados en el montajes con anzuelos no plomados y que atraviesan el señuelo. Deben de tener muy bien definidas todas sus patas y pinzas y que se asemeje mucho a la realidad, ya que es en sí su aspecto lo que debe de atraer al pez. Suelen tener el cuerpo largo para que se pueda insertar en él el anzuelo de este montaje, característico por su longitud de tija y dimensiones en general. Los cangrejos de este tipo son muy recomendados para la pesca tipo flipping..


Para cabezas plomadas o como complemento.

 La única diferencia respecto al modelo  anterior es que tienen el cuerpo más alargado y o incluso tienen una prolongación de esta para sujetarlos al jig.

Ejemplos de este tipo de cangrejos son el Power Craw de Berkley, Claw Bug de Kali, Big Critter Craw de Zoom y Bugs 4” de Hart.

Otros modelos, como por ejemplo el Jig Trailer de Clunn y el Pig Claw de Lake Fork son cangrejos de vinilo formados exclusivamente con lo que sería en la realidad la cabeza y las pinzas.

Su empleo se restringe para utilizarlo como complemento de jigs con flecos o spinnerbaits, con la función de darle más realidad al conjunto.


Para la pesca fina o Finesse.

Específicos para este tipo de pesca, tienen tamaños realmente pequeños, no sobrepasando las 3 pulgadas (7,5 centímetros aproximadamente) en ningún caso. La calidad de detalles es máxima, en ciertos modelos es tal este detalle, que los ojos aparecen pintados. Modelos de este tipo son por ejemplo el Bugs 2” de Hart, Guido’s Original de Gambler, Li´l Critter Craw de Zoom y el Tank-S de Ecogear.

Independientemente del tipo de cangrejo que se emplee hay que tener en cuenta cómo ingiere un pez un cangrejo. Normalmente lo suele atacar por la cola, ya que es la parte en la que el caparazón es más blando. Si es de pequeñas dimensiones el cangrejo, el depredador no dudará en engullirlo completo. Este detalle es muy importante de cara montaje, que siempre tendrá que estar cubierto, al menos, la cola con el anzuelo.

 También se tiene que pensar de cara al montaje, en la forma de natación del cangrejo, siempre al revés con la parte trasera por delante, y mediante pequeños impulsos, menos cuando se desplaza sobre el firme de las orillas que lo andando con todas sus patas.

En los Estados Unidos, el cangrejo de vinilo es un señuelo rey en la pesca del black bass. Es tal su efectividad que ciertos fabricantes está desarrollando este señuelo hasta casi la perfecta imitación de cangrejo vivo. Un cangrejo que se emplea muy frecuentemente en este país es el Cajun Buble Craw. La característica que desmarca a este cangrejo respecto a los demás es su capacidad de expulsar burbujas de aire dentro del agua.