Es el ensayo para ponderar la resistencia
al choque en las condiciones especificadas en el mismo, las que
son condiciones fragilizantes del material. La resistencia al
choque es una medida de la tenacidad de un material, la que se
define como la capacidad de absorción de energía
antes de aparecer la fractura súbita.
Figura 2.26. Esquema del péndulo Charpy
En el ensayo de tracción
uniaxial fue cuantificada la tenacidad por la energía absorbida
por el volumen de la probeta hasta alcanzar la carga de máxima
resistencia, Pr. Corresponde a la tenacidad
en condiciones de velocidad de aplicación de carga calificada
como pequeña, casi nula. Mayores velocidades de aplicación
de la carga influyen con menores medidas de tenacidad.
En todos los ensayos los parámetros
controlados están influidos por las condiciones que definen
el ensayo: forma y tamaño de la probeta, temperatura, velocidad
de aplicación de la carga, etc. En el caso de la medida
de la tenacidad la influencia de estos parámetros externos
o internos es todavía más evidente que en otros
ensayos. Por estas circunstancias pueden existir diversos ensayos
definitorios de la tenacidad. En el que observaremos en este capitulo
es el denominado de resiliencia, sin menoscabo de otros que ponderan
la tenacidad en condiciones diferentes como en el caso de los
ensayos KIC que se analizan en el siguiente
apartado.
La condición fundamental
que determina el ensayo de resiliencia es la velocidad de aplicación
de cargas la que corresponde a la caída libre de una carga
ligada a un péndulo. Una máquina universalmente
aplicada es el péndulo de Charpy que se esquematiza en
la figura 2.26.
El péndulo Charpy dispone
de una masa M montada en el extremo del brazo, de longitud l,
que pivota en el centro A. El ensayo de resiliencia consiste en
golpear una probeta apoyada en s con la masa del péndulo
que ha sido abandonada en caída libre desde una altura
prefijada H. La energía absorbida, Ea,
por la probeta para producir su fractura es la medida de la tenacidad
del material en las condiciones del ensayo.
Los parámetros primarios
que definen el campo de resiliencia son:
|
a) |
Velocidad de impacto en la probeta, v. |
|
b) |
Energía cinética en el punto de alcanzar la probeta, Ec. |
La energía absorbida por
la probeta en su fractura Ea se cuantifica
por la diferencia de alturas de la masa del péndulo desde
su posición inicial P y su posición final P', que
forma un ángulo a', después
de efectuar la fractura. Si se desprecian resistencias pasivas,
la energía absorbida viene definida por:
Las probetas pueden ser de formas
variables. Estas definen por si mismas tipos de ensayo como el
Charpy en U o en V, Izod, DVM, etc. Esto es consecuencia de la
fuerte incidencia que la forma de la probeta induce en la energía
unitaria absorbida en la fractura.
Figura
2.27. Formas diferentes de entallas.
Su variabilidad es determinada
por los parámetros siguientes:
|
a) |
Forma de la entalla que se le practica en el centro de la barreta prismática. En la figura 2.27 se observan diversas formas de entalla que han sido aprobadas por normativas oficiales EN, ASTM, etc. | ||||
|
b) |
Tipo de apoyo de la probeta en el péndulo, utilizándose: | ||||
|
5.1 PROCEDIMIENTO DE ENSAYO
Figura
2.28. Alzado de probeta de resiliencia.
|
a) |
|
||||||||||
|
b) |
Elevar la masa M del péndulo Charpy hasta una altura que forme un ángulo a, variable, con la vertical. | ||||||||||
|
c) |
Mantener las probetas en congelador hasta alcanzar las temperaturas seleccionadas, T1. | ||||||||||
|
d) |
Situar las probetas seleccionadas, P1, P2 o P3, en el portaprobetas coincidiendo la entalla con el recorrido del centro de la masa. | ||||||||||
|
e) |
Soltar la masa del péndulo que producirá la fractura de la probeta. | ||||||||||
|
f) |
Tomar mediciones de: | ||||||||||
|
| ENSAYO Nº | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| ANGULO ai | 60 | 90 | 120 | 120 | 120 | 120 | 120 |
| PROBETA Pi | P1 | P1 | P1 | P2 | P3 | P1 | P1 |
| TEMPERATURA Ti | 20 | 20 | 20 | 20 | 20 | 0 | -20 |


En el péndulo Charpy empleado,
g M = 16 Kg y l = 1 m. El resto de variables están especificadas
en el cuadro de resultados. Las unidades usuales son de energía
por unidad de superficie, Kgm/cm2,
MPa·m, o equivalentes.
En el cuadro de resultados, en
el apartado de resultados calculados, se especifican las resiliencias
halladas para cada probeta.
5.2.2. INFLUENCIA DE LA VELOCIDAD DE APLICACION DE LA CARGA.
Si establecemos la correlación
gráfica entre las resiliencias obtenidas con probetas Charpy
en V, P1, y la velocidad de aplicación de la carga y a
través de la expresión 2.35 calculamos la velocidad
de aplicación de la carga empleada en los ensayos 1 a 3.
Para los parámetros del péndulo, la expresión
toma la forma:
cuyos resultados para los diferentes valores de a
se han indicado en la fila vc de la tabla
de resultados.
En la figura 2.29 se representa
en orde-nadas la resiliencia r y en
abscisas las velocidades de aplicación, vc,
encontrándose una correlación inversa entre ambos
parámetros.
La influencia acusada de la velocidad
de aplicación de la carga sobre la resiliencia de un material
obliga a fijar la velocidad de impacto para que los resultados
obtenidos en distintos materiales sean comparables.
En la norma EN 10045-1 se fija
la velocidad entre 5 y 5.5 m/s, correspondiente a una altura de
caída libre de 1.27 metros.
5.2.3. INFLUENCIA DE LA ENTALLA.

Como puede observarse en la tabla
2.5, las probetas de resiliencia P1, P2 y P3 tienen una sección
mínima de fractura 8 x 10 = 80 mm2,
diferenciándose exclusivamente en el radio del fondo de
entalla.
En la figura 2.30 se gráfica
la correlación entre las resiliencias encontradas para
las probetas 3, 4 y 5, rotas en ensayos a 20ºC y velocidades
de 5 m/s, con relación a los radios de fondo de entalla
re, único parámetro variable
en estos tres ensayos.
Se observa la fuerte influencia
sobre la resiliencia que ejerce la disminución del radio
del fondo de entalla, por efecto desfavorable de la concentración
de tensiones.
La notable influencia del radio del fondo de entalla sobre los
valores de resiliencia medidos, es la causa del riguroso control
que exige la norma de resiliencia para que los resultados obtenidos
sean comparables.
Por la norma EN 10045-1 se establecen
tres tipos de probetas según la entalla:
| a) | En forma de V, radio de fondo re = 0.25 mm. |
| b) | En forma de U, radio de fondo re = 1 mm. |
| c) | En forma de herradura, con radio de 1 mm y ancho máximo 1.6 mm. |
5.2.4. LA INFLUENCIA DE LA TEMPERATURA.
Si establecemos la correlación
gráfica entre las resiliencias obtenidas con probetas tipo
Charpy en V, re = 0.25 mm y la temperatura
de ensayo Te, para condiciones invariantes
de la velocidad de aplicación de la carga, encontramos
que los ensayos 3, 6 y 7 recogen los resultados realizados en
las condiciones expuestas en la cuestión: invariancia del
radio de entalla y de la velocidad de aplicación de la
carga y variación de la temperatura de ensayo, Te.
La figura 2.31 muestra la correlación gráfica entre
la resiliencia r y la temperatura Te.

Se observa una caída brusca
del nivel de resiliencia entre 0 y -20°C para el acero ensayado
AE 235 y resto de condiciones de ensayo, hasta el punto de presentar
un comportamiento totalmente frágil.
Algunos materiales, como el acero,
presentan una fuerte disminución de la resiliencia cuando
se desciende a determinados niveles de temperatura. Este hecho
justifica la exigencia de las normas UNE sobre el nivel de resiliencia
a temperaturas especificadas por el servicio, habitualmente a
20ºC, 0ºC, -20ºC, -40ºC.
5.2.5. FORMAS DE LAS SUPERFICIES DE FRACTURA.

5.2.6. CAUSAS DE LAS ALTAS Y BAJAS RESILIENCIAS.
El ensayo con menor resiliencia
es el nº 7 que corresponde a las condiciones de temperatura
Te = -20ºC y mínimo radio de
fondo re = 0.25mm.
Podemos observar que es la que
dispone de mayor superficie de fractura brillante tipo cristalino,
y complementariamente menos de tipo grisáceo.
El ensayo con mayor resiliencia
es el nº 5, para condiciones de temperatura Te
= 20ºC, máximo radio de entalla re
y mínima velocidad de ensayo vc.
También puede observarse que a esta probeta le corresponde
el valor de menor superficie de fractura brillante, cristalina,
y complementariamente mayor de la fractura del tipo grisáceo.
Las fracturas de tipo cristalino
se alcanzan con baja absorción de energía. Las fracturas
del tipo grisáceo, textura leñosa, muestran la mayor
absorción de energía o resiliencia.
5.2.7. CAUSAS DE LA RESPUESTA DE RESILIENCIA.
A partir de los datos establecidos
en la tabla, r y Sg
pueden representarse en ordenadas y abscisas respectivamente.
La figura 2.33 muestra esta correlación.
Se observa el alto grado de correlación
entre la resiliencia r y la sección
fibrosa Sg. Ello nos permite pronosticar:
| a) | Que el aumento de la resiliencia está condicionado al aumento de la sección fibrosa. |
| b) | Que la sección cristalina no influye en la tenacidad del material. |
5.2.8. INFLUENCIA DE LA DUCTILIDAD.
Si establecemos la correla-ción
gráfica entre la reducción de sección, Su, en la fractura, y la del ángulo ß
después de la fractura, con la resiliencia, encontramos
que la reducción de sección a' x b' = Su
y el ángulo ß formado por las semiprobetas después
de la fractura son indicadores de la plasticidad del material.
Este establecimiento de la correlación entre estos parámetros
y la resiliencia puede demostrar que el comportamiento dúctil
es el que provoca el aumento de resiliencia, r.
En la figura 2.34 se establece
la correlación entre la reducción de la sección
Su/S y ß con la resiliencia.
Se desprende de la alta correlación
alcanzada que: las altas resiliencias son proporcionadas por estructuras
de comportamiento dúctil.
Por conexión con lo explicado
anteriormente, decimos que las secciones fibrosas de fractura
son indicadores de un comportamiento del tipo dúctil del
material.
Las velocidades altas de impacto,
los altos concentradores de tensiones y las bajas temperaturas
influyen en un comportamiento no dúctil, frágil,
del material.