
La fuente de radiación es
el anticátodo, AC, de un tubo de rayos X. Existen diversos
anticátodos usuales: Cobre, Cromo, Hierro, etc. Cada uno
emite sus radiaciones con longitudes de onda, l,
características en función del nivel del electrón
orbital que provoca la radiación. Por ejemplo, la longitud
de onda del Cu Ka = 1.541 Å.
Cada elemento emite un espectro
de radiaciones características. Un filtro monocromatizador,
F, selecciona la radiación deseada.
La intensidad de la radiación
Ir, es función del voltaje, KV,
e intensidad, mA, que alimenta la lámpara, L, lo que constituye
las condiciones operatorias del tubo.
El portamuestras contiene la muestra,
normalmente plana en forma de polvos, lo que significa compuesta
por muchos cristales aleatoriamente orientados. Sobre la muestra
incide la radiación l, con un
ángulo de incidencia a de ensayo.
Si en esta orientación algún plano cristalino (h,
k, l), de distancia interplanar dhkl, cumple
con las condiciones 3.12, se produce una difracción para
q = a.
El contador de radiación
X, Geiger, contabiliza la intensidad del haz difractado, en cuentas
por segundo, cuando forma un ángulo 2q
con la muestra y cumple con las condiciones de reflexión.
El mecanismo de desplazamiento del contador está conectado
al de desplazamiento de la muestra a doble velocidad.
En resumen, el método operatorio
descrito consta:
| 1 - | Preparación y montaje de una muestra conformada por polvos, o en su defecto por un conglomerado de cristales con orientaciones aleatoriamente distribuidas, como un metal o aleación policristalina. |
| 2 - | Selección del anticátodo que definirá el espectro característico Esp l y el del filtro monocromatizador que selecciona la radiación l elegida. |
| 3 - | Selección de las condiciones de operación de la lámpara, KV y mA, en función de la radiación escogida, l. |
| 4 - | Recorrido del nonius portamuestras desde a = 0 a 90º y del contador de 0 a 180º con registro de la intensidad de radiación Ir = f(a). |

En la figura 3.38 se muestra un
espectro característico, Ir = f
(2q), del registro obtenido para el
cobre.
La técnica de difracción
de rayos X es útil para determinar las estructuras cristalinas
características usando diversas radiaciones monocromáticas
li, o para resolver
el problema inverso, es decir, la identificación de sólidos
cristalinos. Esto es fácil cuando se dispone de una colección
de los espectros característicos de cada fase monocristalina,
pues existe una relación biunívoca entre espectros
característicos y fases.

| a) |
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| b) |
|
| c) |
|
| d) |
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Fig 3.40 Difractograma obtenido para el Fe
En la figura siguiente, 3.40, se
reproduce tanto el difractograma como la ficha JCPDS correspondiente
al hierro a.

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