2.7. Respuesta de los metales al deslizamiento.
Podemos
observar que las estructuras cristalinas ccc y hd muestran menor
esfuerzo cortante crítico que la cc. Esto obedece, según
vimos en unidades anteriores, que tanto la estructura ccc como
la hd son compactas, planos (111) y (0001), y direcciones densas
<110> y <1120> que no permiten intersticios. No sucede
lo mismo con la cc donde no existe ningún plano denso con
el acoplamiento de las estructuras anteriores.
Por ello se concluye que las estructuras
ccc y hd muestran unos cortantes críticos inferiores, 1/100,
a los de la estructura cc.
Por otra parte, puede hipotetizarse
la aptitud a la fluencia por deslizamiento tanto desde la observación
de su esfuerzo cortante crítico como desde el análisis
del número de sistemas de deslizamiento con t
crítico que alberga cada sistema cristalino.
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2.7.1. EXISTENCIA DE DEFECTOS EN LA ESTRUCTURA CRISTALINA.
El esfuerzo
cortante es el causante del deslizamiento de un plano atómico
sobre su inferior, figura 4.17a. En su posición reticular,
el átomo alcanza su mínima energía, figura
4.17b. Si se mueve de su posición de equilibrio incrementa
su energía.
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Figura 4.17. Deslizamiento por esfuerzo cortante. |
El esfuerzo
cortante es el causante del deslizamiento de un plano atómico
sobre su inferior, figura 4.17a. En su posición reticular,
el átomo alcanza su mínima energía, figura
4.17b. Si se mueve de su posición de equilibrio incrementa
su energía.
La fuerza F requerida para mover
los átomos está definida por:
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Su cuantificación
está indicada en la figura 4.17c.
Se puede deducir que si el esfuerzo
aplicado t es mayor que tm los
átomos podrán desplazarse al lugar contiguo del
retículo. Se puede modelizar para el esfuerzo cortante
una función senoidal del tipo:
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que se linealiza para desplazamientos pequeños en la forma:
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Por
otra parte, la ley de Hook para el cortante es:
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siendo G el módulo de elasticidad
transversal.
Comparando las ecuaciones 4.18
y 4.20, evaluamos el valor del cortante requerido tm para originar el deslizamiento:
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En la
tabla 4.3 se indican los valores tm calculados y los obtenidos, te, en distintos metales.
Modelos más detallados consiguen
esfuerzos tm diez
veces menores a los citados por el modelo simplificado. De todos
modos se observa que los esfuerzos cortantes necesarios para originar
el deslizamiento son de ordenes muy inferiores a los calculados,
de 100 a 1000 veces. Esto induce a pensar la existencia de algunos
mecanismos que determinen la facilidad a la fluencia observada.
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Se concluye
pues que para producir deslizamientos en estructuras cristalinas
se requieren tensiones cortantes menores, 1/100 - 1/1000, que
las que se deducen por el cálculo a través de energías
elásticas e hipótesis de elasticidad para la estructura
perfecta descrita en la Unidad 3.
2.7.2. LOS DEFECTOS LINEALES, DISLOCACIONES.
De acuerdo con la bibliografía (1), las
imperfecciones cristalinas denominadas dislocaciones pueden ser
una explicación válida para el hecho considerado.
La figura 4.18 representa una dislocación cuña en
una estructura cúbica donde se indica con punto los átomos
y por vacío las posiciones vacantes, para el plano observado.
Los planos inferiores reproducen lo observado en el plano primero.
| Figura 4.18. Dislocación borde o cuña. |
El menor
esfuerzo cortante encontrado puede ser debido al hecho de que
el deslizamiento que ocurre por los esfuerzos cortantes no sucede
simultáneamente en todas las posiciones atómicas
que se desplazarían una posición, sino de forma
ordenada átomo tras átomo, que ocuparían
la vacante del frente de la dislocación.
La figura 4.19 expresa la cinética
del citado desplazamiento ordenado de átomo a átomo.
Se observa el movimiento de la dislocación en el sentido
contrario a la tensión cortante y el escalón final
de una distancia atómica, ubicado en la parte del monocristal
sin dislocación.
| Figura 4.19. Cinética del desplazamiento a través de dislocaciones cuña. |
Los
escalones acumulados en el exterior del monocristal por sucesivos
deslizamientos a través de las dislocaciones existentes
justifican los deslizamientos que se visualizan tanto por microscopía
como por su rugosidad.
El deslizamiento por cortantes
a través de dislocaciones justifican las pequeñas
tensiones requeridas para causar la fluencia en los monocristales.
El deslizamiento sucede de forma
ordenada, átomo a átomo, a lo largo del plano de
deslizamiento ocupando la vacante dejada por el frente de la dislocación.