En la unidad didáctica 3,
se ha justificado la estructura cristalina de las diversas familias
de materiales, fundamentadas por la naturaleza de sus enlaces
atómicos. Igualmente, se analizó la existencia de
una serie de propiedades, como son las propiedades elásticas,
el punto de fusión, el coeficiente de dilatación
térmica, entre otras, que dependen solamente del elemento
y por lo tanto de la estructura cristalina del material. Son las
propiedades denominadas insensibles a la estructura.
Sin embargo, existen otras propiedades
como el límite elástico, carga de rotura, fluencia,
etc. que no pueden ser justificadas, sólo, por la estructura
cristalina del monocristal. Son propiedades sensibles a la
estructura porque no sólo dependen de la estructura
y composición del cristal, sino de diferencias respecto
a la distribución ideal, que a su vez dependen de la historia
de la muestra. Mientras las propiedades insensibles a la estructura
mantienen los mismos valores para cualquier muestra de un metal
o aleación, las propiedades sensibles a la estructura están
correlacionadas, para cada muestra en particular, con su
carga histórica asociada. Y solo si varias muestras
tienen la misma historia podrán alcanzar características
sensibles a la estructura del mismo orden.
Los procesos anteriores sufridos
por un metal están escritos, en parte, en su microestructura,
la cual analizamos y sintetizamos a lo largo del Análisis
Microestructural, Unidad 3. Según aquel estudio una estructura
policristalina es un agregado de monocristales de igual o diferentes
fases unidas a través de unas fronteras, de constitución
característica, denominadas bordes de grano. Además,
podrían existir precipitados o compuestos, de formas puntuales,
lineales o superficiales, distribuidas bien dentro de los monocristales
o a lo largo de los bordes de grano, que pueden caracterizar las
propiedades sensibles a la estructura.
La historia de un material se inicia
con la obtención de las materias primas y se completa a
lo largo de todo su proceso de elaboración hasta la obtención
de las piezas o conjuntos diseñados, útiles para
su servicio. Pongamos por ejemplo un material metálico
cuyo historial se inicia con la preparación de minerales
y combustibles reductores hasta obtener el metal en estado líquido
y primeros subproductos tras su solidificación.