| 3.2 SOBRE LA ALEACION HIERRO-CARBONO, ACEROS |
El hierro es un metal alotrópico,
lo que significa, tal como se ha comentado anteriormente, que
puede presentarse en diversas variedades de estructuras cristalinas,
dependiendo de la temperatura a la que se encuentre.
Al solidificar, a 1536°C, lo
hace en la forma d (delta), que pertenece
a la red cúbica de cuerpo centrado. Cuando desciende la
temperatura, a 1392°C, tiene lugar un cambio de fase reagrupándose
los átomos y dando origen a la variedad g
(gamma), la cual cristaliza en el sistema de red cúbica
de caras centradas y es no magnética. Al proseguir el enfriamiento
del metal, se presenta un nuevo cambio alotrópico a 911°C,
pasando la estructura del hierro de la variedad g,
a la a (alfa), que pertenece a la red
cúbica de cuerpo centrado y también es no magnética.
Finalmente, a 769°C, aparece un cambio en las propiedades
magnéticas del hierro a, el
cual pasa de no magnético a magnético, sin que la
estructura cristalina sufra variación alguna.
La adición de elementos
de aleación al hierro, influye en las temperaturas a que
se producen las transformaciones alotrópicas. Entre estos
elementos, el más importante es el carbono, el cual al
alearse con el hierro lo hace según el diagrama de equilibrio
representado en la figura 6.3, cuyas transformaciones en estado
sólido, hasta un 2% de carbono, aceros, investigaremos
en la experiencia.
En el diagrama aparecen tres líneas
horizontales, las cuales indican reacciones isotérmicas.
La horizontal que corresponde a la temperatura de 1493°C es
la típica línea de una reacción peritéctica,
cuyo resultado es la aparición del hierro g,
que muestra una máxima solubilidad del carbono a los 1146°C,
con un 2% aproximadamente, temperatura a la que tiene lugar la
reacción eutéctica.
| Figura 6.3 Diagrama de equilibrio Hierro - Carbono, en la parte de Aceros. |
La línea horizontal representada
a los 723°C, corresponde a la transformación eutectoide
del acero.