3.3 ELEMENTOS DE ALEACIÓN
La figura 8.9 nos indica el grado de influencia que la naturaleza del aleante y su concentración tienen sobre la resistividad. La impurificación implica un aumento en la resistividad.

Figura 8.9. Efecto de las impurezas en la resistividad del cobre.
Las impurezas perturban la regularidad de la red cristalina e incrementa la densidad de defectos, por diferencias de tamaño y de estructura electrónica con el metal solvente.
Cuanto mayor es la diferencia de tamaños metal-impureza, mayor es la pérdida de conductividad. También incrementa la resistividad la naturaleza metaloide o no-metálica de la impureza. En cambio, no es tan marcado el efecto cuando la impureza es de tamaño y constante electrónica parecidas al metal base.
Nordheim estableció que la adición de soluto en concentración X a un metal da por resultado un aumento en la resistividad residual, según la ecuación:

 

(8.15)

siendo rR(X) es la resistividad residual en Wm, X la concentración de impureza en %, C constante en Wm/%
El aumento de resistividad residual es debido a la dispersión que sufren los electrones por efecto de los átomos de impurezas, los que incrementan el grado de distorsión de la red y la densidad de defectos.
Los metales puros se alean en razón de la mejora de algunas de sus características, p.e., características mecánicas, resistencia a la corrosión, facilidad para la conformación. Pero esto también conlleva el cambio en otras. Las propiedades eléctricas son sensibles a la composición química de la aleación.
Veamos el caso de las aleaciones del sistema Cu-Ni, figura 8.10. Estas aleaciones son de solución sólida monofásica, cualquiera que sea su composición química. La red cristalina es del tipo c.c.c.

Figura 8.10. Evolución de la resistividad en las aleaciones Cu-Ni.
Al alear el Cu con Ni, y viceversa, se incrementa la resistividad. Puesto que soluto y solvente tienen que estar en solución, y no pueden cambiar de sistema cristalino, la diferencia de tamaño y de capa electrónica de valencia entre el metal soluto y el solvente crearán alteraciones cristalinas en la red, haciendo la contribución residual mayor, incrementando la resistividad de la aleación. El incremento de la concentración del aleante aumenta la resistividad y disminuye la conductividad de la aleación.
Abordamos el caso de las aleaciones que endurecen por solución sólida. La figura 8.11 nos muestra datos sobre resistencia a tracción, Rm, y conductividad, s, para aleaciones Cu-Zn, comercialmente denominadas latones.

Figura 8.11. Evolución de las características mecánicas y eléctricas en función del contenido en Zn.
Al introducir mayor cantidad de cinc, la aleación se torna más resistente mecánicamente pero se aprecia una disminución de la conductividad ya que la red cristalina se va distorsionando.
El aumento de las características resistentes por efecto de aleación implica una disminución de la conductividad eléctrica.
Contenidos de Zn superiores al 30% hacen que la aleación adopte una microestructura bifásica. En el caso de la aleación Cu-40Zn, la aparición de una nueva fase incide sobre todo en una disminución de la conductividad, aunque no tan drástica como en el campo monofásico.
El paso de una microestructura monofásica a bifásica por efecto saturador del aleante, comporta principalmente un aumento de la resistividad o disminución de la conductividad eléctrica, en menor grado que en el campo monofásico.