El interés del dopado
es establecer un mejor control de la conductividad con la temperatura,
de manera que permita el diseño de dispositivos electrónicos
en los que se puedan mantener las señales eléctricas
en un margen de temperaturas aceptables para los equipos
electrónicos. La Ingeniería Electrónica
se sirve de los semiconductores intrínsecos, convirtiéndoles
en extrínsecos por dopado con impurezas, los cuales son
utilizados como componentes sencillos: diodos, transistores,
varistores, células fotovoltaicas, células fotosensibles,
emisores-receptores láser o circuitos integrados. Los parámetros que influyen
en la capacidad conductora de los semiconductores extrínsecos
comprobaremos que la temperatura es importante, pero está
matizada por la concentración de agente dopante. Al examinar la figura 8.26, en
la que se representa conductividad frente a temperatura, observamos
que en los semiconductores extrínsecos se da un doble
mecanismo conductor:
Extrínseco, por el cual existe una concentración
de portadores de carga libre mayoritarios proporcionado por las
impurezas al ionizarse. Este mecanismo es propio de temperaturas
bajas y ambientales.
Intrínseco, en el que por efectos de agitación
térmica, se incrementa la cantidad de nuevos pares electrón-hueco.
Este responde a mayores temperaturas.
Por analogía con lo desarrollado
en cuestiones anteriores, la conductividad total será
la suma de las contribuciones intrínsecas y extrínsecas,
ya que los portadores de carga libre pueden provenir de la ionización
de lo dopantes o los propios átomos del semiconductor.
La conductividad total será:
(8.42)
en la que los subíndices I y E hacen referencia a
los mecanismos intrínsecos y extrínseco. Antes
debemos tener en cuenta que el material se encuentra en equilibrio
térmico y también su población de
portadores de carga libre. La neutralidad de la carga en
un semiconductor en equilibrio térmico viene dada por
la relación:
(8.43)
en la que ND, NA
son las concentraciones de impurezas donantes y aceptoras respectivamente,
de manera que cuando se ionizan actúan de centros de carga
fija, mientras que n y p representan las concentraciones de portadores
de carga libre. La otra ecuación de equilibrio es la de
acción de masas. Para semiconductores de tipo N,
los electrones son el portador mayoritario, los huecos son minoritarios
y NA es cero. En los de tipo P, la situación
es la contraria: p mayoritarios, n minoritarios y ND
nulo. Otra simplificación aplicable a temperaturas bajas
y medias es despreciar la concentración de portadores
minoritarios de carga libre frente a la concentración
de impurezas dopantes. Así pues, tendríamos resumidos
en la tabla 8.8, las expresiones anteriores.
TABLA 8.8. Balance entre portadores
de carga en equilibrio térmico.
Partiendo de los conceptos y aproximaciones
anteriores, se puede llegar a demostrar las correlaciones entre
los mecanismos de conducción intrínseco y extrínseco.
Así tendremos que las componentes de la conductividad
vendrán dadas por: Semiconductores N
(8.44)
en la que el primer sumando corresponde al mecanismo extrínseco
y el segundo al intrínseco. ED
es la energía de los niveles introducidos por las impurezas
dopantes donantes en las cercanías del la banda de conducción.
Haciendo Ed = EC
- ED, y agrupando los parámetros
no exponenciales de cada sumando bajo el símbolo s0E o s0I, según se refiera al mecanismo extrínseco
o intrínseco, tendremos la ecuación anterior simplificada:
(8.45)
Semiconductores P
(8.46)
en la que el primer término corresponde al mecanismo
extrínseco y el segundo al intrínseco. EA
es la energía de los niveles introducidos por las impurezas
dopantes aceptoras en las cercanías de la banda de valencia.
Haciendo Ea = EA
- EV, y agrupando los parámetros
no exponenciales de cada sumando bajo el símbolo s0E o s0I, según se refiera al mecanismo extrínseco
o intrínseco, la expresión anterior quedaría
simplificada por la ecuación:
(8.47)
Se ha observado que en el dominio
de las bajas temperaturas, inferiores a la temperatura de ionización,
la componente intrínseca de la conductividad es despreciable
frente a la extrínseca, con lo que las ecuaciones 8.45
y 8.46 pueden expresarse de la forma:
(N) ó
(P)
(8.48)
Los semiconductores extrínsecos
están ligeramente impurificados con elementos químicos
disueltos en su microestructura cristalina. Los dopantes poseen
una capa de valencia con un electrón de mas o de menos
que la de los átomos del semiconductor. Los dopantes son de dos tipos:
donantes y aceptores. Los primeros suministran electrones como
portadores de carga libre, mientras los segundos proporcionan
huecos como portadores de carga libre. Las impurezas introducen niveles
de energía en el intervalo de energía prohibida.
Los donantes lo hacen próximo al nivel inferior de la
banda de conducción. Los aceptores muy próximo
al nivel superior de la banda de valencia. La ionización de las impurezas
donantes introduce electrones en la banda de conducción,
quedando éstas como portadores de carga fija positiva.
La ionización de impurezas aceptoras, introduce huecos
en la banda de valencia, convirtiéndose ellas en portadores
de carga fija negativa. El mecanismo de conducción
en los semiconductores extrínsecos muestra dos contribuciones:
extrínseco e intrínseco. El mecanismo extrínseco
es debido a un mayoritario suministro de portadores de carga
libre por ionización de las impurezas. El intrínseco
es debido a la generación térmica de pares electrón-hueco. El mecanismo extrínseco
es importante a temperaturas bajas y superiores a la ambiental.
El mecanismo intrínseco toma importancia a temperaturas
altas.