- 4.1 Efecto ferroeléctrico.
Existen materiales, por ejemplo
el PbOZrO2, en los que la variación
del valor del campo eléctrico aplicado implica diferente
valor de la polarización, y por tanto diferencias en el
valor de la constante dieléctrica. Esto es equivalente
a señalar que la polarización y la constante
dieléctrica no son función lineal del campo eléctrico.
La representación gráfica,
figura 9.14, de la polarización frente al campo aplicado
nos da un comportamiento llamado histéresis ferroeléctrica.
En dichos materiales, se cumple que la presencia de un dipolo,
condiciona en el mismo sentido los dipolos adyacentes. La
región en la que los dipolos se alinean en el mismo sentido
se denomina dominio ferroeléctrico. La aplicación
de un campo eléctrico externo puede variar la extensión
del dominio.
- Figura 9.14. Ciclo de histéresis de un material
ferroeléctrico.
Pasemos a comentar la gráfica.
En ausencia de campo externo (1), los dominios y los dipolos
están distribuidos al azar, direccionados de forma que
el momento dipolar total es nulo. Al aparecer un campo externo
creciente (2), los dipolos intentan orientarse en la dirección
del campo. Los dominios con momento favorable crecen
a expensas de los que no lo están. Observamos
que para bajos valores del campo, el efecto no es muy intenso:
baja polarización, pero al aumentar dicho campo, se acentúa
la polarización indicándonos que e
= f (E).
Llegados a cierto valor del campo
eléctrico (3), por mucho que se eleve, no conseguimos
incrementar la polarización inducida. No se aprecia dependencia
de e con E. La polarización
ha alcanzado el valor de saturación. Los dominios adquieren
la misma orientación. Si disminuimos la intensidad
del campo hasta anularlo (4) el material retiene gran parte de
la polarización inducida, recibiendo el nombre de polarización
remanente, Pr. El material se comporta
como un dipolo permanente, aunque no exista campo polarizante.
El valor remanente es menor que el de saturación debido
a que algunos dominios se desalinean como consecuencia del desorden
térmico, que se opone al efecto de orientación
unidireccional.
La disminución continuada
del campo eléctrico (5), por aumento del valor absoluto
pero en sentido opuesto al marcado en las cuatro primeras situaciones,
produce en determinado valor la anulación del momento
dipolar total. El campo capaz de anular la polarización
es llamado de campo coercitivo (Er).
Los dominios tornan su orientación de tal forma que la
contribución de cada uno anula el momento dipolar del
material en su conjunto. El aumento continuado del campo (6)
nos llevaría a una situación análoga a la
(3), alcanzando la saturación dipolar. El signo - de la
polarización indica que los dipolos están orientados
opuestamente a como lo estaban por la acción del campo
en el primer cuadrante. Volviendo a campos eléctricos
crecientes y con la orientación de este último
cuadrante (+) cerraríamos el ciclo de histéresis,
previo paso por los puntos de saturación -Pr
y coercitivo Er.
El fenómeno ferroeléctrico
aparece en ciertos materiales dieléctricos y consiste
en la retención de la polarización inducida por
un campo eléctrico externo, una vez desaparecido éste.
En los ferroeléctricos, la polarización no es función
lineal del campo, puesto que tampoco lo es la constante dieléctrica.
Los parámetros que definen
la calidad de un ferroeléctrico son, además de
su constante dieléctrica y su factor de calidad, las polarizaciones
de saturación y remanente, el campo eléctrico coercitivo
y el área encerrada en el ciclo de histéresis.
El área encerrada en el ciclo nos informa de la energía
necesaria para la polarización y cambio posterior de la
orientación de los dipolos a la contraria.
Los materiales que presentan efecto
ferroeléctrico son especialmente interesantes para el
diseño y construcción de dispositivos electroacústicos,
sensores y almacenadores de información.