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a) |
Aceros ordinarios al carbono, que es el más numeroso
en aplicaciones. Además del carbono contienen pequeñas
cantidades de silicio y manganeso, < 0.5% y 0.9% respectivamente,
empleados como desoxidantes y elementos auxiliares en los procesos
de fabricación, y fósforo y azufre, inferiores
al 0.1 %, que son impurezas perjudiciales que provienen de las
materias primas, y que en los procesos de fabricación
se procura reducir a unos límites de aceptación
definidos.
La influencia perjudicial del
azufre se debe a su combinación con otros metales
para formar sulfuros. En el caso del hierro forma el FeS con
un eutéctico de bajo punto de fusión que se localiza
en borde de grano en forma de inclusión. Esto determina
la tendencia al agrietamiento en los procesos de conformación,
especialmente en caliente, pues las temperaturas usuales en la
forja y laminación del acero son superiores a las del
eutéctico de FeS.
Una forma de contrarrestar el
efecto del S es la adición de manganeso, que además
de actuar como desoxidante en el proceso de afino del acero,
forma MnS con preferencia al FeS, cuando su contenido es cinco
veces superior al del azufre. El MnS forma parte de la escoria,
en gran proporción, quedando el ocluido en la masa no
en borde de grano.
El fósforo, aumenta
la carga de rotura, como si del carbono se tratase, pues se disuelve
en la ferrita. No obstante, la merma de características
de ductilidad y tenacidad es tan grande que su composición
debe controlarse y limitarse, pues aumenta la tendencia a agrietamiento
en frío. |
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b) |
- Aceros especiales de fácil mecanización,
que presentan una mejor maquinabilidad y puede trabajarse en
máquinas automáticas a mayores velocidades de corte.
Estos aceros incorporan elementos químicos con la finalidad
de permitir mayores velocidades de corte sin aumentar el desgaste
de la herramienta. Se dividen principalmente en los tres grandes
grupos siguientes:
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1) |
Aceros con fósforo, del 0.06 al 0.12%. Fundamentan
sus características en la menor plasticidad que tiene
la ferrita, lo que hace romper la viruta. Como ya hemos citado
el fósforo aumenta la resistencia pero disminuye el alargamiento
y resiliencia. |
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2) |
Aceros con azufre. Este elemento, tal como hemos visto,
se combina con el manganeso, formando MnS, y produce numerosas
inclusiones en toda la masa, las que constituyen verdaderas entallas
y facilitan la rotura de la viruta. |
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3) |
Aceros con plomo, en un orden del 0.2%. El plomo es insoluble
y por tanto se presenta en forma de pequeños glóbulos
en la masa del acero. Su bajo punto de fusión, 327°C,
y el calor desarrollado en las operaciones de corte, facilita
la rotura de la viruta realizando además una acción
lubricante. |
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c) |
Aceros especiales, de baja aleación y alto límite
elástico, que manteniendo una carga de rotura similar
a la de los aceros ordinarios, presentan un elevado límite
elástico, debido fundamentalmente a endurecimiento por
precipitación combinado con afinamiento del grano recristalizado.
Se trata de aceros microaleados que incluyen elementos como el
V, Nb y Cr que forman precipitados de carburos complejos, endurecedores,
con el carbono contenido en el acero. |