2.6 Fundiciones.

Las fundiciones son una familia de aleaciones férreas con una gran variedad de propiedades, y que con contenidos en carbono superiores al 2% se centran en la transformación eutéctica del Fe-C. El segundo elemento de aleación en importancia, de las fundiciones es el silicio cuyo efecto es el de grafitizar el carbono obteniendo por lo tanto transformaciones que se apartan de aquellas descritas por el diagrama de equilibrio descrito anteriormente.
Estos materiales tienen una elevada colabilidad, tanto por su fluidez en estado líquido como por baja absorción de gases en estado líquido. Durante la solidificación no tienen una excesiva contracción y se consigue resistencias bastante elevada aunque por otra parte son bastante frágiles, con bajas resistencias al impacto. Sin embargo, presentan una fácil maquinabilidad, elevada absorción de vibraciones y bajos coeficientes de rozamiento, lo que las hace aplicables, junto a su bajo costo y facilidad de conformación, ampliamente en usos industriales.
Las fundiciones pueden clasificarse en cinco grandes grupos: blanca, gris, maleable, esferoidal y aleada. Estas fundiciones muestran composiciones químicas diferentes aunque muchos elementos tienen propiedades antagónicas de manera que se enmascaran sus efectos por lo que no es posible su diferenciación por análisis químico. Mas bien, las diferencias fundamentales se encuentran en la forma en que se presenta el carbono, combinado o libre, figura 13.18.
Figura 13.18. Esquemas de las diferentes microestructuras de fundiciones de hierro:
a) gris, b) blanca, c) maleable, d) esferoidal, y, e) de grafito compacto.

La fundición blanca tiene el carbono en forma de cementita y responde perfectamente al diagrama de equilibrio Fe-C, figura 13.19. Para su formación el contenido en carbono se limita entre un 2.5 a un 3% y, sobre todo, el contenido en Si, elemento que en mayor medida favorece la formación de carbono libre en forma de grafito, entre un 0.5 a un 1.5%, debiendo además de imprimirle una elevada velocidad de solidificación que no facilite la formación de placas de grafito.
Figura 13.19. Microestructura de una fundición blanca, X100.

Estas fundiciones son las que poseen una mayor resistencia al desgaste y a la abrasión, fundamentada en la gran cantidad de carburo de hierro que poseen, centrando en estas propiedades sus aplicaciones. Tal como se observa en la figura 13.18, la estructura de este tipo de fundiciones está formada por el eutéctico del hierro, denominado ledeburita y que se conforma con grandes láminas o zonas blancas de cementita intercaladas con las zonas oscuras correspondientes a la perlita, formada a su vez por láminas alternadas de ferrita y cementita. Este tipo de fundiciones, que presentan muy baja tenacidad, producen al romper una superficie fracturada cristalina y brillante que da origen al nombre de la fundición.
La fundición gris se forma cuando el carbono de la aleación se encuentra en una cantidad superior a la que puede disolverse en la austenita, y precipita como hojuelas de grafito, figura 13.20, por ello cuando se fractura la superficie presenta una coloración gris mate característica. Esta fundición resulta un material de ingeniería importante debido a su bajo costo que combina con propiedades interesantes como excelente capacidad de meca-nización, una buena resistencia al desgaste al disminuir el coeficiente de rozamiento y una excelente capacidad de amortiguar vibraciones por lo que se ha extendido su aplicación como bancadas de máquinas.
Figura 13.20. Microestructura de una fundición gris con matriz perlítica, X400.

En la tabla 14.5 se recogen las propiedades mecánicas más importantes de algunas fundiciones de esta familia que contienen de 2,5 a 4% de C y de 1 a 3% de Si. Puesto que el silicio es un elemento estabilizador del grafito en estos materiales, se utiliza en contenidos relativamente altos para provocar su formación. Velocidades moderadas y bajas de enfriamiento favorecen igualmente la formación de grafito, afectando igualmente al tipo de matriz final obtenido, perlítica o ferrítica. Evidentemente, las características mecánicas, principalmente la dureza de la fundición, dependerán del contenido en perlita de la matriz.
 
Tabla 13.5. Composiciones y propiedades de algunas fundiciones de hierro típicas.

La fundición de grafito esferoidal o fundición dúctil, combina las ventajas del hierro fundido con las del acero, ya que en esta familia el grafito no actúa como entallas internas fragilizadoras del material, al tener una forma esférica y una distribución mucho más uniforme que en la fundición gris. Por esto las propiedades corresponden a las de la matriz con una elevada resistencia y límite de elasticidad, tenacidad, ductilidad y por lo tanto conformabilidad en caliente y templabilidad, manteniendo las propiedades de la fundición como excelente maquinabilidad y buena resistencia al desgaste.
Estas excepcionales propiedades de la fundición esferoidal son debidas a la forma de los nódulos de grafito, tal como se representan en la figura 13.18d. Las composiciones de este tipo de fundiciones son similares a las fundiciones grises con la salvedad de que los niveles de azufre y fósforo deben mantenerse en proporciones muy bajas, inferiores al 0.03%, de igual forma y por los mismos motivos que se requerían estos niveles para los aceros de calidad.
La formación de los nódulos tiene lugar durante la solidificación del hierro fundido, por medio de la adición de magnesio justo en el momento de colada. El magnesio elimina cualquier residuo de azufre y oxígeno remanentes en el metal líquido, y genera un residuo de un 0.03% de Mg, que causa el crecimiento del grafito esferoidal. Debido al efecto que el magnesio tiene en la estabilización del carbono en forma de carburo, es necesario añadir una cantidad de silicio importante, en forma de ferrosilicio, que favorezcan la grafitización.
De la misma manera que se describió en la fundición gris, las propiedades y microestructura de la matriz dependerá en gran medida de la velocidad de enfriamiento, aunque en este caso, ya que se pretende obtener una excelente tenacidad, se procurará una matriz fundamentalmente ferrítica.
Finalmente, la fundición maleable, resulta de una modificación mediante tratamiento térmico de la fundición blanca no aleada, tal como se representa en la figura 13.21. La cementita formada durante la solidificación de la fundición blanca, se descompone pasando a formar nódulos o aglomeraciones de grafito. La descomposición de la cementita se facilita con un elevado contenido en carbono de forma que durante el enfriamiento controlado desde el estado austenítico del material se posibilite la grafitización de este carbono. Al igual que en la fundición dúctil, se logra una buena combinación y compromiso entre la resistencia y la tenacidad del material. No obstante, y debido a la dificultad de la fundición blanca, elevada velocidad de enfriamiento que entraña riesgos de fisuración y elevadas tensiones residuales en la pieza, y el encarecimiento por el tratamiento térmico posterior de nodulización, este tipo de fundición se utiliza cada vez menos.

Figura 13.21. Tratamiento térmico para las fundiciones maleables ferrítica y perlítica.