Hay muchísimas aleaciones
base cobre que utilizan los mismos mecanismos de endurecimiento
ya considerados. En la tabla 13.6 se muestran las propiedades
de aleaciones que presentan estos mecanismos de endurecimiento
así como su designación en la norma UNE.
- Tabla
13.6 Denominación y propiedades de algunas aleaciones
de forja base cobre, con sus aplicaciones típicas.
Las aleaciones base cobre son
más pesadas que el hierro, y si bien la temperatura de
fluencia es elevada, la relación resistencia-peso es típicamente
inferior a la de las aleaciones de aluminio y magnesio. Las aleaciones
tienen mayor resistencia a la fatiga, a la termofluencia y la
desgaste abrasivo que las aleaciones ligeras, presentando una
excelente ductilidad, resistencia a la corrosión, muy
buena conductividad eléctrica y electrónica, y
responden muy bien al endurecimiento por deformación.
Cobre comercialmente puro.
Los cobre que contienen menos del 1% de impurezas se utilizan
en aplicaciones eléctricas por su elevada conductividad,
debiendo tener especial cuidado en el contenido en oxígeno
de los mismos, por lo que suelen utilizarse desoxidados con fósforo.
Algunas aleaciones se endurecen por dispersión al adicionar
pequeñas cantidades de óxidos, fundamentalmente
alúmina, lo cual mejora la dureza de la aleación
sin disminuir significativamente la conductividad eléctrica.
Cualquiera de estas aleaciones puede endurecerse por deformación,
consiguiendo grandes aumentos de sus características mecánicas
con disminuciones poco relevantes de sus prestaciones eléctricas.
Aleaciones endurecidas por
solución sólida. Un buen número de aleaciones
base cobre contiene grandes cantidades de elementos de aleación
en solución con el cobre, tal como aparece en los diferentes
diagramas de equilibrio representados en las figuras siguientes.
La aleaciones cobre-zinc o latones,
figura 13.22a, con menos del 40% de Zn forman soluciones sólidas
monofásicas de zinc en cobre, con las propiedades correspondientes
a la estructura cristalina c.c.c. del cobre. Las propiedades
mecánicas aumentan conforme se eleva el contenido en Zn,
sin disminución apreciable del alargamiento o ductilidad.
En el rango de composiciones entre el 35 y 40% de Zn, la aleación
forma una segunda fase b que sufre
una transformación eutectoide al disminuir la temperatura.
Es por esto último que el contenido de Zn se limite al
35% para obtener una estructura monofásica que puede ser
conformada en frío y por lo tanto endurecida por deformación.
La adición de manganeso a la aleación proporciona
una elevada resistencia de forma que a esta aleación se
denomina bronce al manganeso.
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- Figura 13.22. Diagramas
de fases de aleaciones de cobre: a) Cu-Zn, b) Cu-Sn.
Los bronces al estaño
pueden contener más de un 10% de Sn y seguir siendo monofásicos.
El diagrama de fases, figura 13.22b, determina que la aleación
contendrá el compuesto Cu3Sn (e). Sin embargo, la cinética de
la reacción es tan lenta que el precipitado puede no formarse,
sobre todo en las aleaciones con contenidos inferiores al 5%
de Sn. Estas aleaciones, a las que se añaden otros elementos
de aleación como el Pb, para elevar su maquinabilidad,
o el zinc, para elevar su resistencia mecánica, se utilizan
de manera fundamental como aleaciones para fundición,
recogiéndose en la tabla 13.7 algunas propiedades de las
aleaciones más importantes.
- Tabla 13.7 Propiedades de aleaciones de cobre obtenidas
por fundición con algunas de sus propiedades típicas.
Aleaciones endurecibles por
envejecimiento. Son varias las aleaciones que endurecen notablemente
por precipitación, tales como las aleaciones con berilio
y circonio. Las aleaciones Cu-Be, Cuyo diagrama de equilibrio
se representa en la figura 13.23a, se utilizan, debido a su elevada
resistencia mecánica y alta rigidez, como muelles, engranajes
y como elementos anticentellantes. Estas aleaciones se producen
de forma que contengan entre un 0.6 y un 2% de Be con adiciones
de Co entre el 0.2 y el 2.5% de manera que produzcan precipitados
del tipo BeCo que endurecen grandemente la matriz. La combinación
de los tratamientos de envejecimiento o precipitación
con procesos de deformación en frío hacen que las
cargas de roturas alcancen valores cercanos a los 1500 MPa, que
constituye la resistencia más elevada de las aleaciones
comerciales de cobre.
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- Figura 13.23. Diagrama
de equilibrio de: a) Cu-Be, y b) Cu-Al.
Transformaciones de fase.
Los bronces al aluminio que contienen más de un 9% de
Al pueden formar fase b cuando superan
la temperatura de 565°C, temperatura de transformación
eutectoide, figura 13.23b. En su enfriamiento, la reacción
eutectoide produce una estructura laminar, o perlita, que contiene
un compuesto frágil g2. Por lo general es difícil que tenga
lugar la reacción peritectoide de baja temperatura, a + g2
® g.
Con ello, el producto eutectoide resulta relativamente frágil.
Sin embargo, la aleación puede calentarse de nuevo a unos
900°C y enfriarse rápidamente para producir la transformación
martensítica, fase b', la cual
posee una elevada resistencia aunque baja tenacidad. Cuando la
martensita es revenida entre 400 y 650°C, se obtiene un buen
compromiso entre resistencia y tenacidad, ya que empieza a formar
fase a como una fina estructura de placas.