El zinc se emplea fundamentalmente como recubrimiento protector frente a la corrosión, y sobre todo en los aceros, ya que en una atmósfera corrosiva, el zinc actúa como ánodo de sacrifico frente al metal a proteger, tal como hemos visto en la unidad 12 de corrosión y protección.
El zinc puro tiene una temperatura de recristalización inferior a la temperatura ambien-te, de modo que recristaliza y por tanto no es posible su endurecimiento por deformación, sin embargo pequeñas adiciones de elementos de aleación aumentan esta temperatura de recristalización por lo que mejoran el comportamiento mecánico del mismo.
La adición de plomo y cadmio proporciona mayor dureza y una mayor resistencia a la corrosión generalizada, utilizándose para burletes, latas soldadas y placas de fotograbado. Cuando se precisa mayor resistencia a la tracción y mayor resistencia a fluencia, es necesario adicionar Cu en proporciones de 0.50 a 1.50% y Ti entre 0.12 a 1.0%, aplicándose para techos acanalados, guías y canales. La aleación con un 4% Al, 0.04% de Mg y hasta el 3.5% de Cu se emplea en forma de grandes láminas en aeronáutica y para el troquelado de aluminio. No obstante, la mayor importancia de las aleaciones, y sobre todo de estas últimas Zn-Al, la tienen por la posibilidad de obtención de piezas mediante colada por inyección en molde metálico, unido a su bajo punto de fusión, entre 400 y 470°C.
La figura 13.31 muestra el diagrama de equilibrio Zn-Al, en el que se aprecia un eutéctico en un 5% de Al, con una temperatura de transformación de 382°C. Sin em-bargo, el eutéctico, formado por las soluciones sólidas a' y b, tiene a temperatura de 275°C una reacción eutectoide y se transforma en soluciones a y b, tal como se observa en la figura 13.32. Para evitar, precisamente, esta reacción eutectoide y retener la mezcla eutéctica de alta temperatura, la aleación se enfría rápidamente evitándose al mismo tiempo el que aumente el tamaño del eutéctico.

Figura 13.31. Diagrama de equilibrio Al-Zn.

Figura 13.32. Estructura del eutéctico Zn-Al con un 5% de Al enfriado lentamente.

Las dos aleaciones comerciales de zinc más importantes se conocen como zamaks. Todas estas aleaciones Zn-Al-Mg con adiciones de cobre muestran propiedades mecánicas excelentes, además de su buena colabilidad, utilizándose ampliamente en piecerío de automóvil, utensilios de cocina, ferretería, herrajes y juguetes. En estas aleaciones, los contenidos en Pb, Cd y Sn deben minimizarse, < 0.005%, para evitar la corrosión intergranular.
En las tablas 13.13 y 13.14, se recogen las principales aleaciones de zinc, tanto de forja como de colada, especificándose su composición química, carga de rotura, alargamiento proporcional a rotura y dureza Brinell, constatándose las excelentes propiedades de los zamaks.
 
Tabla 13.13. Propiedades mecánicas generales de algunas aleaciones de zinc para forja.
 

Tabla 13.14. Propiedades mecánicas generales de algunas aleaciones de zinc para fundición y colada.