LAS PILAS DE COMBUSTIBLE.
Jorge L. Peidro Barrachina

Introducción.

El presente informe tiene por objetivo dar a conocer las características principales de estos dispositivos transformadores de energía, desde su principio de funcionamiento, sus aplicaciones, su situación actual y sus repercusiones medioambientales. Destacaremos sus posibilidades en cuanto a plantas de generación de potencia o como plantas motrices en vehículos automóviles.

Principios de funcionamiento.

Aunque parezca novedoso, los principios básicos de funcionamiento de las pilas de combustible fueron establecidos en 1839 por el científico británico Williams Grove, si bien no es hasta la década de los sesenta cuando empiezan a utilizarse. Concretamente, se vienen utilizando desde 1967 por EE.UU. en vehículos espaciales (Géminis y Apolo, transbordadores espaciales y satélites varios) y también en submarinos.

El principio de funcionamiento es el contrario al de la electrólisis del agua, esto es, se hace llegar oxígeno e hidrógeno a los electrodos de una celda electrólítica en los que tiene lugar una reacción electroquímica por la que se produce H2O, una corriente eléctrica y calor residual. Las reacciones que se producen en el ánodo y el cátodo se pueden apreciar en la gráfica siguiente:
 

y la reacción global: H2 + 1 ·O2 ®H2O + corriente eléctrica + calor residual

En definitiva se trata de una reacción de oxidación del hidrógeno con oxígeno (equivale a una combustión isotérmica del H2 a la temperatura constante con la que funciona la pila), pero en vez de obtener energía térmica se obtiene directamente energía eléctrica.

Otras características son:

Quizás la característica más destacable de las pilas de combustible es que no están sometidas a las restricciones del ciclo de Carnot. En el esquema siguiente se pueden comparar las transformaciones que tienen lugar en una máquina térmica y en una pila de combustible:
 

El rendimiento para las transformaciones en un motor térmico son como máximo de un 50% (motor diesel marino, o central térmica con ciclo combinado), mientras que con una pila de combustible el rendimiento máximo teórico se calcula en un 94,5% para un proceso isotérmico, aunque las pilas construidas alcanzan rendimientos máximos en torno al 60%. La explicación está en que en las pilas no se pasa de energía térmica a energía mecánica (que tiene bajo rendimiento) sino directamente de energía química a energía eléctrica.

El hidrógeno en las pilas de combustible.

Las pilas de combustible necesitan hidrógeno como combustible. El hidrógeno, además de ser el combustible de mayor poder calorífico, es el más limpio que existe en términos de contaminación, sólo produce vapor de agua y óxidos de nitrógeno (debido al N2 del aire) en el proceso de combustión. En una pila de combustible no tienen por qué producirse óxidos de nitrógeno, ya que las temperaturas de trabajo son bajas.

Pero no todo son ventajas para el hidrógeno. Es caro de obtener y difícil de almacenar. Las pilas pueden emplear hidrógeno directamente (almacenado en estado líquido en depósitos) o pueden obtenerlo a partir de gas natural (CH4) o de metanol (CH3OH), para ello se recurre a un proceso de reformado más uno de convertido. Las reacción química global que tienen lugar, en el caso de gas natural, es:

CH4 + 2·H2O ® CO2 + 4·H2

Las reacciones involucradas son endotérmicas, necesitan calor. El calor se puede obtener quemando parte del H2 que sale del reformador hacia la pila.

El esquema muestra una pila de combustible trabajando con un combustible distinto al hidrógeno:
 

Tipos de pilas de combustible:

Las pilas de combustible se clasifican en función del electrolito. Fundamentalmente son las siguientes:

Sólo las tres primeras están desarrolladas, siendo la de ácido fosfórico la de mayor implantación. Destacamos el potencial de las últimas (SPFC), por las bajas temperaturas de trabajo, elevada densidad de corriente, electrolito no volátil, resistencia a la corrosión y el relativo bajo coste por kW, para su utilización en vehículos eléctricos. La fotografía siguiente muestra una pila alcalina:
 

Efectos medioambientales.

Cualquier dispositivo que permita ahorrar energía supone automáticamente una reducción en la emisión de contaminantes. Las pilas de combustible tienen mayor rendimiento que un motor térmico, además trabajan con hidrógeno con lo que la emisión de CO2 es nula, aunque sí que se produce CO2 en el proceso de reformado si se parte de gas natural o de metanol. En cuanto al resto de contaminantes, en principio son despreciables.

Por otra parte, tal conforme se encuentra la situación en el sector del automóvil, con una legislación cada vez más exigente en lo que se refiere a la emisión de contaminantes, es de prever que sólo los coches eléctricos, los híbridos o los basados en las pilas de combustible puedan cumplir con la normativa en un futuro.

Las pilas de combustible a base de metanol o de gas natural darían lugar a un vehículo de emisión mínima (VEM), que sería el paso intermedio hacia el de emisión cero.

Las pilas de combustible como plantas de generación de potencia.

Las pilas de combustible como instalaciones de generación de energía eléctrica (centrales eléctricas) presentan las siguientes características:

Las pilas de combustible como plantas motrices para vehículos automóviles.

Es difícil sustituir los actuales motores de combustión interna alternativos como plantas motrices en los vehículos automóviles. Aquí vamos a señalar algunas características interesantes de las pilas de combustible en este campo:

Para que las pilas de combustible sean una realidad en su aplicación al transporte es necesario alcanzar, entre otros, los parámetros siguientes: Con respecto a este apartado cabe comentar que Mercedes hace tiempo (1994) que tiene construido un vehículo dotado de una pila de combustible (Mercedes NECAR, iniciales de New Electric Car), con metanol como combustible, y también ha presentado en ferias recientes un autobús híbrido, con motor diesel y tracción eléctrica, con vistas a sustituir en un futuro el motor diesel por una pila de combustible.

El grupo PSA Peugeot Citroën, dentro de su programa HYDRO-GEN, tiene previsto lanzar en 1999 un vehículo con pila de combustible a base de hidrógeno y con prestaciones equivalentes a la versión diesel, con una potencia de 30 kW.

También Renault lanzó en 1994 el proyecto Fever, basado en el modelo Laguna Nevada con pila de combustible y alimentado con hidrógeno (almacenado en estado líquido) como combustible, con una potencia de 30 kW y ayudado con baterías de niquel-metal hydrido (NiMH). Renault prevé disponer de vehículos con pila de combustible en el mercado para el 2010.

Nos consta que fabricantes como Chrysler, General Motors, Ford, Daimler Benz, Ballard, Nissan o Volvo, entre otros, están investigando en este campo.

El esquema siguiente muestra la disposición de los distintos elementos de una pila de combustible instalada en un autobús urbano:
 

En la siguiente fotografía se puede apreciar el tamaño de una pila de combustible desarrollada por Ballard para ser instalada en un autobús urbano:
 

Estado de desarrollo de las pilas de combustible.

Según datos de 1997, la potencia total instalada en pilas de combustible en el mundo era de 45 MW. Las pilas más desarrolladas son las de ácido fosfórico, con 250 unidades (84%), seguidas de las de carbonatos fundidos con 35 unidades (12%) y de óxidos sólidos con 12 unidades (4%). La mayoría están instaladas en Japón y en Estados Unidos.

Actualmente están disponibles, o lo estarán a corto plazo, pilas de combustible de 50, 200, 500 kW, 1, 2, 5, y 10 MW. La mayoría de ellas utilizan gas natural como combustible; sin embargo, se está avanzando en la utilización de carbón (gasificado) y combustibles líquidos.

Desde hace muchos años se consideran a las pilas de combustible como la fuente de energía del futuro, pero ese futuro nunca llega. Tal vez las normas de emisión de contaminantes lo consigan.

Bibliografía.

- José Albadalejo y Javier Gegundez. Situación actual de la pilas de combustible. Ingeniería Química. Marzo 1997

- Angel Benito. Pilas de combustible a gas natural. Energía. Mayo-junio 1994.

- Carlos López. Pilas de gas natural para generación eléctrica descentralizada. Energía. Septiembre-octubre 1991

- J. F. Jimenez, B. Ramiro y A. Benito. Instalación para la generación de energía eléctrica mediante una pila de combustible de ácido fosfórico. Energía. Julio-agosto. 1992

- A. Macías. Pilas de combustible: el motor del futuro. Autopista. Octubre. 1994.

- Cerisola, F. Hernández, T.; Marcos, M.J. y Escudero, M.J. Pilas de combustible de membrana poliméricas. Investigación y Ciencia. Nº 256. 1998.

- C. Sánchez. El hidrógeno como combustible. Anuario El País de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente. 1995.

pulse aquí para volver