IMPROVISACIÓN 2.018

 

Bueno ya está aquí el viaje de verano de este año, bien organizado como siempre, porque la mejor improvisación es la que se prepara con antelación.

Este año el destino será Irlanda, un rincón de Europa que nunca viene de paso y al que hay que ir adrede, es lo que tienen las islas que siempre viven aisladas…

 

 

 

 

Así, el primer día de agosto nos ponemos en marcha con nuestro destino más inmediato Vielha en el Pirineo Leridano…


El día se presentaba soleado y eso, aunque sea verano y agosto, anima. Nos ponemos en marcha y a la hora prevista llegamos a Salsadella, y por supuesto con para obligatoria en el Rte. Prats para trabajarnos un almuerzo en condiciones y que nos diera fuerza para terminar el recorrido previsto, y como siempre, espectacular, nunca me cansaré de recomendar este restaurante para el buen yantar tanto por su calidad y abundancia como por su monto…
 

 

 

 

 

 

Continuamos carretera y no tardamos a llegar a las inmediaciones de Tortosa y el caudaloso Ebro, rio que siempre me sorprende por su amplitud…, conforme van pasando los kilómetros voy recordando detalles de la carretera por la que ya había circulado en alguna ocasión, vía rápida alejada de autovías, cómoda y sin apenas tráfico…

Atravesamos Lleida y como en una ocasión anterior comentamos que habría que detenerse un día en ella para echarle un vistazo, eso de cruzar ciudades sin verlas no está nada bien…, poco antes de llegar a Benabarre divisamos el Mesón Saganta, y valoramos la posibilidad de hacer un alto y comer allí, ya que a Vielha llegaríamos demasiado tarde para hacerlo, así que aquí nos detuvimos durante un rato…

 

 

 

 

 

 

 

Afortunadamente el Mesón tenia un lugar perfecto para aparcar la moto en la sombra, el sol caía con fuerza a estas horas...

Me llamo la atención que todo en el Mesón estuviera atendido por mujeres, en la barra, la maître, las camareras..., todo mujeres, estoy seguro que en la cocina también eran todo mujeres…

 

 

 

 

 

 

 

Y por fin llegamos al Hotel Riu Nere de Vielha, que, si bien no estaba difícil de encontrar, si lo estaba su parking, que como se puede suponer no estaba ni de lejos en el lugar del hotel…, pero bueno la entrada al hotel presagiaba una buena elección y una vez más se confirmó la impresión que las habitaciones reservadas a través de Booking no son las mejores del hotel, pero bueno, cumplen con su cometido...

 

 

 

 

 

 

Y por fin llegamos al Hotel Riu Nere de Vielha, que, si bien no estaba difícil de encontrar, si lo estaba su parking, que como se puede suponer no estaba ni de lejos en el lugar del hotel…, pero bueno la entrada al hotel presagiaba una buena elección y una vez más se confirmó la impresión que las habitaciones reservadas a través de Booking no son las mejores del hotel, pero bueno, cumplen con su cometido...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una vez tomada posesión de ella (la habitación), una ducha rápida, cambio a ropa más cómoda y a pasear por la ciudad pirenaica…

Poco más de sí daría aquel día, una cena en algún bar del pueblo cuyo nombre no recuerdo (el del pueblo sí), otro paseo más y pronto a dormir, el día había sido largo y aunque la muy anunciada ola de calor no nos había afectado mucho por esas latitudes, el viaje había sido calurosamente agobiante como corresponde a la época en la que viajamos…

Y con esta imagen del Riu Nere despedimos este primer día de viaje que, como siempre, es especial...

 

 

 

 

 

 

 

Mañana soleada como corresponde a un 2 de agosto y pronto nos ponemos en marcha, nuestro siguiente destino la ciudad francesa de Niort. ¿Porque Niort?:

 

 

 

 

 

 

1º Porque está a la distancia y dirección adecuada

2º Tiene el tamaño necesario para una etapa de transición

3º Las otras opciones, La Rochlle y Poitiers ya las conocemos de viajes anteriores.

 

 

 

 

 

 

 

Los viajes de los dos últimos años, uno de los grandes protagonistas ha sido el tráfico y para huir de él, autopista/autovía con lo que apenas se puede disfrutar del trayecto y tampoco es óbice para evitar atascos, este año habíamos tomado la decisión que volveríamos a las generales y secundarias, hacer más cortos los trayectos y si hay que hacer una etapa más, pues hacerla..., pero atravesar Francia por generales y secundarias no es tarea fácil y aunque llegamos a Niort a una hora aceptable, unas recién peatonalizadas calles del centro de la ciudad, volvieron loco al GPS (que solo utilizo para estos casos), con lo que tardamos casi una hora en localizar el hotel, que como no, estaba en una de esas calles peatonales de acceso imposible..., de hecho en la recepción del hotel nos estaban esperando, nos dieron la llave y se marcharon cerrando la recepción "a cal y canto".

Esto hizo que la tarde se nos echara encima y cuando salimos dispuestos al paseo..., estuviera ya todo cerrado, con lo que la visita prevista la dejamos para otro momento, un lugar para cenar y un paseo por el centro histórico y poco más de sí dio aquel caluroso día en el que la ola de calor española ya había alcanzado el centro y norte de Francia.

 

    

 

 

 

El día anterior fue duro, la ola de calor había llegado ya a Francia y durante el día la temperatura no bajaba de 40º, y a pesar de que la idea de rodar por generales y secundarías no estaba dando malos resultados, de hecho no queríamos volver a las autopistas, pero había que reconocer que los kilómetros cundían menos, de tal forma que cuando llegamos a la altura de Saint Nazaire era la hora de comer..., y mientras lo hacíamos barajamos la posibilidad de quedarnos allí, eran menos kilómetros de los previstos, pero el aire en la moto quemaba hasta el ánimo, de modo que así lo hicimos y a partir de entonces, esa fue la técnica que ya utilizaríamos todo el viaje, en la parada de la comida decidir el lugar de alojamiento dependiendo de las circunstancias; móvil, booking y a funcionar...

 

 

 

 

Sant Nazaire como muchas otras ciudades costeras francesas, quedaron destruidas tras la Segunda Mundial, y si bien otras se han reconstruido siguiendo los patrones y edificios anteriores a su destrucción, en Saint Nazaire se reconstruyó una ciudad nueva..., por lo que salvo algún detalle no tiene mucho que visitar, es una ciudad pegada al mar con una estupenda playa y eso sí, con un magnifico puente que da acceso a la ciudad, imposible para poder fotografiarlo, así que habrá que tirar mano de Internet, aquí dejo un enlace que os dará una idea de lo que hablo: http://m.megaconstrucciones.net/?construccion=puente-saint-nazaire merece la pena la visita al enlace.

 

 

 

 

Como es una ciudad de aparente nueva construcción, hasta los parques infantiles son de diseño...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Una falla?..., no, otro ejemplo más de la modernidad de la ciudad, en este caso muy cerca del puerto...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

También muy próximo al puerto, el barrio musulmán..., aquí quejándonos, y allí hace años que tienen barrios enteros..., y no, no son solo las dos casas que se aprecian en los murales, habían muchas más, un barrio, ya digo...

 

 

En Saint Nazaire, ciudad en la que desemboca el Loira, cabe destacar la base de submarinos que se encuentra en el puerto y donde los nazis en la Segunda Guerra Mundial fabricaban y reparaban sus naves de guerra..., en sí la fortaleza no es gran cosa, una mole de cemento y hormigón armado a prueba de bombas y que su interior sirve hoy en la actualidad para hacer exposición y cosas similares..., pero algo si llamó nuestra atención, en una de las columnas se encontraba esta placa:

 

 

 

 

 

 

 

 

"A la mémoire des centaines de républicains espagnols exilés, internés et à l'ensemble des travailleurs forcés de toutes nationalités qui furent contraints par les nazis de construire cette base de sous-marins entre 1941 et 1943".

 

"En memoria de los cientos de exiliados republicanos españoles, internos y todos los trabajadores forzados de todas las nacionalidades que fueron obligados por los nazis a construir esta base submarina entre 1941 y 1943".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y continuamos con la visita..., nos acercamos a la playa desde donde se divisa el espectacular puente a lo lejos...

 

 

 

 

 

 

Memorial en recuerdo de los ingleses y franceses caídos  en la Primera y Segunda Guerra Mundial...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y para finalizar la jornada y aprovechando que nos encontramos en zona de cosa, nada mejor que unos "moules avec frites"...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bueno, cuarto día de viaje, en el que estaba previsto atravesar Bretaña de sur a norte y llegar hasta Roscoof, descansar un día viendo la ciudad y los alrededores, para desde allí subir al ferry que nos llevaría hasta Cook en Irlanda...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero como dice el refrán "el hombre propone y Dios dispone" y cerca de la ciudad bretona de Vannes, en una gasolinera cualquiera donde paramos a repostar y mientras Marisa se fumaba un cigarro, aprovecho para echarle un vistazo a la moto, la cadena, los neumáticos, etc...

Y HORROR...!!!

¿Que ven mis ojos? mi TDM perdiendo aceite...!!! Reconozco en el momento que el aceite en un motor es escandaloso como la sangre, pero no debo de continuar hasta haber averiguado más detalles sobre esa perdida de aceite...

Hago las fotografías y se las mando vía wasap a Dani de Bros Motorbike, mi mecánico de cabecera que además se encuentra de vacaciones...

- No parece grave Sergio, parece de ser la bomba de agua, puedes continuar, pero debes de vigilar el agua y el aceite...

- Gracias Dani, ya te contaré

Se acerca Marisa y le pongo al día..., y empezamos a razonar..., llevamos 4 días de viaje y 1.500 km. recorridos, nos quedan al menos 20 días más de viaje y unos 5.000 km. por delante, va a ser una putada tener que estar pendiente en cada gasolinera de los niveles, eso sin contar con que el problema no vaya a más...

Hay que pensar, pensar, pensar y tomar decisiones..., estamos cerca de una ciudad mediana francesa y no demasiado lejos de Nantes..., ¿porque no buscar un taller cerca a ver que nos dicen?, pensado y hecho; móvil, google "yamaha Vannes"..., en segundos aparece en la pantalla Yamaha Ocean Motor, miro la dirección y se encuentra a 14 km. de donde estamos, son las 11 de la mañana y es viernes..., no tenemos nada que perder...

 

       

 

 

 

 

 

 

Llegamos al Concesionario, estaba abierto..., la respuesta del mecánico fue la misma que la de Dani, "pombe d'eau" y vigilar la "eau et oil".

Pero eso no me ayudaba, yo necesitaba una solución, no quería pasarme el resto del viaje pendiente del tema, le pregunté por la reparación..., y me dijo que "pas problem", pero que hasta el "mercredi" no estaría y que saldría por unos 400 €, joer y era viernes medio día, 5 días "varados"...!!!

 

 

 

 

 

 

 

Tocaba reunión de los afectados, Marisa y un servidor, había que tomar una decisión, seguir viaje y estar pendiente de las posibles perdidas de agua y aceite (solo de pensar que estábamos a 40º se me hacía todo negro por la temp. de la moto) o parar y que reparasen la moto...

La decisión: primero buscar un camping cercano y que esté bien, requisitos mínimos: Restaurante y piscina..., y a ser posible cerca de la playa y de Vannes, ya que vamos a pasar varios días, estar lo más comodos..., el Flower Camping Le Coleau reunia esos requisitos, Rte.+piscina a 6 km. de Vannes y con parada de autobús en la puerta del camping y en 15 min. te dejaba en el centro de la ciudad, y a 10 min. de la playa paseando...

 

 

El camping estaba lleno, de hecho me advirtieron que las parcelas que les quedaban no tenían sombra ¿que se le va a hacer? en realidad nosotros tanto la tienda como los hoteles, solo los usamos para dormir, el camping en general estaba bien, era amplio y con los servicios adecuados y nosotros llevamos todo el aparataje necesario para acampar.

Marisa se dio un chapuzón mientras yo plantaba, el calor era insoportable y nada mas plantar, a la piscina yo también..., luego a comer al Rte. que estamos de vacaciones...!!! Autobús y a la ciudad a echarle un primer vistazo...

Aquí unos primeros detalles de la ciudad bretona de Vannes

 

Y esta plaza nos llamó poderosamente la atención..., es la Place Valencia, en esta ciudad bretona de Vannes, murió San Vicente Ferrer patrón de Valencia y la ciudad nos rinde así homenaje.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La mañana siguiente nos la tomamos con tranquilidad, tenemos todo el día para hacer pocas cosas..., lo primero desayunar...

 

 

 

 

 

 

 

 

Decidimos que visitaríamos los Alineamientos Megalíticos de Carnac, son un conjunto de menhires dispuestos en línea aun no se sabe muy bien el porque..., pero no creáis que son unos pocos, son cientos, miles..., la verdad es que es curioso

 

 

 

 

 

 

Después de la visita megalítica nos acercamos al cercano pueblo de Auray, que si bien las guías lo ponían muy bien, la realidad es que no vale gran cosa...

 

Un rato después llegamos al camping, un bañito en la piscina..., un paseo hasta la playa cercana..., y descubrimos un Rte. nuevo para cenar..., lugar que a la postre sería fijo para las cenas del resto de días...

 

 

 

 

 

 

Los días pasan lentos cuando nos encontramos más o menos inmovilizados, precisamente nosotros que aguantamos poco en un mismo lugar..., el día siguiente decidimos pasarlo por la mañana en Vannes y visitar los lugares de la ciudad que aún nos quedaban por ver...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por la tarde, de vuelta al camping y otro paseo por la cercana playa que necesariamente nos lleva hasta la terraza del Rte. descubierto en día anterior...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Degustando y disfrutando de la cerveza, placer de dioses permitido a los mortales...

 

 

 

 

 

 

 

De vuelta al camping una pequeña sorpresa, la actuación de grupo folklórico que interpretaba bailes clásicos de la zona con la indumentaria  típica del lugar...

 

Y por fin llegó el "mercredi" por la mañana, me habían dicho que llevara la TDM a las 9'30 h, pero yo no me pude impedir a mi mismo estar a las 8.00 h., supongo que por aquello de "a quién madruga, Dios lo apoya" , pero el personal de taller y concesionario no empezó a acudir antes de las 9, abriendo el taller y la tienda a las 9'30..., así que no me sirvió de nada madrugar..., bueno, supongo que causaría buena impresión...

 

Metieron la moto al taller, y salió entorno a las 11'00 h. con la "pombe del eau" nuevecita y sin restos de aceite ni agua y además se dieron una vuelta con ella para probarla, me dijeron que la operación había sido un éxito y que ya podría continuar viaje con total seguridad, al menos por ese problema..., aún recuerdo el primer día que la llevé como los mecánicos iban señalando el "cuenta" enseñándoselos unos a otros, y es que una moto con más de 230.000 km. y en ese estado no se ven muchas...

A las 12'00 llegaba yo al camping con la TDM, mientras Marisa se había quedado recogiendo trastos y pagando el camping..., así que cuando yo llegué solo faltaba desmotar la tienda, cargar los  bultos en la moto..., ahhhh y comer, fuimos al Rte. del camping y una pizza rápida nos metimos entre pecho y espalda, teniamos prisa por salir de allí..., que digo prisa...!!! urgencia...!

Durante estos días varados en Vannes, tuvimos tiempo de pensar y reflexionar sobre nuestra situación, que nada tenia que ver con lo previsto desde Valencia. Habitualmente siempre nos guardamos un día o dos para imprevistos, pero cinco días eran demasiados habría que modificar la ruta por Irlanda e improvisar allí, además si bien los 430 € de la reparación no suponían una merma del presupuesto viajero, si ello lo unimos a que fueron 5 días fuera de casa con el gasto que ello conlleva, nuestra economía viajera no se veía afectada, pero desde luego tampoco estaba como para tirar cohetes...

¿Que hacer?, ¿continuar con el plan previsto e ir modificándolo sobre la marcha?, ¿cambiar totalmente de planes?

Y llegamos a la conclusión que lo que mejor nos convenía era cambiar totalmente de planes, IMPROVISACIÓN...!!!

Irlanda no la iba a quitar de donde estaba, otro año podemos ir..., pero ¿que hacer?, decidimos que ya que estábamos en el norte de Francia con la proximidad de Centroeuropa al alcance de la mano...., ¿que tal si visitábamos esas ciudades y lugares que nunca podemos ver porque se salen de ruta?, la idea nos gustó y la pusimos en marcha..., lo primero salir de Vannes y ponernos en marcha, volver a tener la sensación de VIAJE, y aquella tarde llegamos a Fougueres.

 

 

 

 

Tan solo fueron 160 km. los que haríamos aquella tarde, pero fueron suficientes para meternos otra vez en el viaje...

 

Fougueres ciudad monumental francesa, pero con nuestras ansias no calculamos bien el tiempo y nos volvió a ocurrir como en Niort, llegamos demasiado tarde par poder visitarla, de tal forma que con un paseo por ella nos tuvimos que conformar y perdernos su famoso "chateau", en fin, otra vez será..

 

 

 

 

 

 

 

 

      

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El día siguiente fue poco cundidor y de los lugares que más cómodos y mejor para hacer una etapa de transición fue en la ciudad normanda de Louviers..., y evidentemente fue un lugar de transición, una ciudad de paso con una "eglise" de construcción imponente a pesar de los andamios de restauración..., por lo demás, a excepción de alguna casa entramada nada más a resaltar, no pudimos ver el Chateau de Louviers ya que se encuentra muy alejado de la ciudad...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al día siguiente saldriamos ya de Francia con dirección a la pequeña Belgica, aqui tuvimos un dilema para elegir ciudad, ya que las principales ya las conocemos de viajes anteriores: Bruselas, Lieja, Amberes, Brujas, Gante..., así que nos decidimos por la ciudad de Ypres...

 

La entrada a la ciudad fue curiosa, estaba cortado a todo el tráfico, por lo visto se celebraba un concierto de rock en las proximidades, a lo lejos se veían las carpas y los enormes parkings habilitados para ello..., nosotros gracias al vehiculo en el que nos desplazábamos tuvimos carta blanca de paso...

 

Otra de las cosas curiosas fue a la hora de buscar alojamiento en la ciudad, bien sea por el concierto, bien sea por el tipo de ciudad o de país, pero los hoteles se nos antojaron intocables, no había nada que bajara de 150 € noche.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Así que "a grandes males, grandes remedios"..., buscamos con el móvil un camping cerca de la ciudad, y nos encontramos con el Camping Jeugdstadion VZW, que según rezaba en la información sobre el mismo, se encontraba a 15 min. andando hasta el centro de la ciudad.

 

No tenemos costumbre de acampar solo para una noche, pero cuando no hay más remedio, las circunstancias mandad..., una ventaja de llevar equipo de camping, que te puede salvar de algún apuro...

 

El Camping no tenia nada en especial, más bien escaso, sin Rte. ni piscina, ni nada, tan solo una recepción y unos aseos nuevecitos, pero no nos preocupaba si en realidad estábamos tan cerca de la ciudad, ya cenaríamos en ella.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El camping en cuestión estaba bastante lleno, de hecho ni tan siquiera tuvimos la opción de un bungalow, ya que estaban todos ocupados, calculo que cuando llegamos estaba a un 70% de su capacidad, en este caso me llamó la atención este autobús-caravana, aún no me explico por donde entro en el camping y como pudo maniobrar por las estrechas callecitas del camping..., en cualquier caso, espectacular...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A partir de este día y durante unos cuantos, la lluvia no nos abandonaría, si bien la temperatura seguía siendo alta, pero alejada de la ola de calor que sufrimos en la Bretaña...

El paseo hasta la ciudad fue agradable, discurría plano y a través de un bosque y unos jardines, en pocos minutos nos metimos en sus calles, bastante solitarias, todo sea dicho de paso y austeras, como suele ocurrir con algunas ciudades belgas..., pero de pronto, al doblar una esquina..., sorpresaaaa...!!!

 

 

Una lástima que estuvieran de fiestas, ya que una poco concurrida feria ocupaba la mayor parte de la genial plaza, con su Lonja de los paños, imponente en su centro..., la plaza era realmente espectacular..., una lástima que el fotógrafo sea tan malo y no sepa reflejar la belleza del lugar...

 

Paseo por el centro de la ciudad y por su Lonja, buscar un lugar para cenar y pronto a la tienda, la lluvia aunque no intensa tampoco se detenía..., además nos encanta escuchar la lluvia dentro de la tienda mientras charlamos y nos dormimos entre su clap clap clap...

 

 

 

 

 

 

A la mañana siguiente entre chaparrón y chaparroncillo desmontamos las tienda y nos pusimos en marcha..., habíamos estado en Holanda en varias ocasiones, ciudades como Amsterdam, Assen o Groningen las conocíamos veces anteriores, pero otras como Roterdam, La Haya, Utrech o Gouda nos eran desconocidas, este viaje era perfecto para echarles un vistazo...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como íbamos a estar al menos un par de días por la zona, lo ideal era buscar un camping que estuviera relativamente cerca de las ciudades que queríamos visitar..., camping con piscina, Rte y cerca de una población, el elegido fue el Camping de Koornmolen a 20 minutos paseando de la población de Zevenhuizen, un camping amplio y donde apenas habría un 30% ocupado...

 

 

 

 

 

 

 

Un paseo por el idílico pueblo de Zevenhizen, un Rte. italiano Borgo Antico, caro, pero de calidad aceptable y servicio mejorable nos dio de cenar aquella tarde/noche, y luego una paseo y de vuelta al camping a preparar la mañana siguiente...

 

 

Habíamos comenzado esta IMPROVISACIÓN con la ciudd de Ypres en Bélgica y ahora estábamos en Holanda, otro de esos países que salvo en un par de ocasiones con visitas a Amsterdam, Assen, Groningen y poco más, se habían quedado demasiados lugares colgados y ahora se nos brindaba la oportunidad de remediarlo en parte...

La primera ciudad que íbamos a a visitar ese día sería Gouda a penas a unos 12 km. del camping y famosa por su queso, pero la cuidad nos sorprendió gratamente, su edificio del Ayuntamiento espectacular y su "carrillon" que sale a pasear cada media hora y aunque de factura moderna resulta curioso..., sus calles y canales adornados con flores y su casi total ausencia de turismo...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                  

 

Despues de vistar la bonita y agradable ciudad de Gouda fuimos a Utrech, y ya la cosa cambió drásticamente, sin ser fea ni mucho menos, carece totalmente del encanto de la ciudad anterior, no solo por sus construcciones, también por su turismo y por su centro histórico mucho más moderno...

 

Al día siguiente lluvioso por cierto, visitamos la ciudad de La Haya, casi más capital que Ámsterdam y que lo fue durante unos años..., nos decepcionó a nivel conjunto histórico, ya que es una ciudad completamente moderna con edificios modernos y una actividad laboral y comercial típica de ciudad grande actual, y en cualquier caso tampoco era el mejor día para hacer turismo, ya que los chaparrones eran copiosos e intermitentes pero con una frecuencia corta, con lo que tampoco pudimos disfrutarla quizá como merecía.

La idea era visitar esa tarde la ciudad de Rotterdam a pocos kilómetros de La Haya, pero la intensa e incomoda lluvia de ese día nos hizo desechar la idea y volver a la comodidad del camping, a fin de cuentas, la ciudad seguiría estando allí, quién sabe si en alguna otra ocasión nos veremos obligados a improvisar de nuevo...

 

 

 

 

Y después de la corta visita a Holanda, seguimos subiendo y adentrándonos en Centro Europa, salimos de Holanda y nos metemos de lleno en Alemania, esta ocasión la ciudad elegida fue Bremen.

 

Esta ciudad siempre se nos había quedado en el "tintero" por un motivo o por otro, así que de esta ocasión no pasa la visita, sabemos que es Patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

 

En esta ocasión elegimos para pasar la noche un Ibis muy céntrico y nuevecito...

 

 

 

 

 

Se nota que estamos en una gran ciudad alemana, el tráfico y los transeúntes abruman un poco, el hotel se encuentra muy cerca del centro de la ciudad, del centro comercial, que como es de suponer también está muy cerca del centro histórico que es el que nos interesa..., y no, Bremen no defrauda, una vez dejas atrás la avenida de las boutiques, de los comercios y entras en su gran plaza del Ayuntamiento te das cuenta de que no es una ciudad cualquiera..., una de esas ciudades alemanas discretas, casi siempre alejadas de las rutas turísticas y que te dejan con los ojos más abiertos que la boca..., que las fotos hablen solas...

 

     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y con estas dos últimas fotos de los famosos Músicos de Bremen y el no menos conocido Codillo al horno alemán que nos metimos cada uno para cenar, nos despedimos de Bremen, una de las ciudades alemanas más bonitas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al día siguiente pusimos rumbo al norte, nuestros próximos objetivos sería Lubeck y Wismar, y para para ello buscamos un lugar próximo a ambos lugares, en realidad más cerca de uno que de otro..., Zierow

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como íbamos a estar al menos un par de noches, buscamos un camping a nuestro gusto, ya se sabe, con lugar para el baño y para yantar en caso de necesidad...

El Ostseecamping Ferienpark Zierow KG a orillas del mar Báltico cumplía con todas las expectativas, no tenia piscina, pero sí sauna y para el baño estaba la playa, claro que cualquiera se baña en esas aguas...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aquel día no daría mucho más de sí, dejamos para el día siguiente la visitas...

Y con este selfie de un mal fotógrafo despedimos el día...

 

 

 

 

 

 

A la mañana siguiente visitaríamos Lubeck, otra de esas ciudades que caen fuera de ruta y que requieren desplazarse adrede para visitarlas..., y como no, otra de esas ciudades "tapadas" de Alemania, que son realmente bonitas, parece que todo lo que no sea Berlín, Munich o Colonia no merece la pena, y nada más lejos, Alemania tiene ciudades muy más bonitas que las archiconocidas..., y en cambio apenas se nombran...

 

Dejemos que algunas fotos hablen por si mismas...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El día de visita había sido duro, como suelen ser los nuestros, mucho caminar, a veces tienes suerte y las ciudades son llanas, pero otras parecen toboganes de cuestas arriba y abajo, en el caso de Lubeck fue un termino medio, con lo que aún se anda más..., cansados pero contentos...

 

 

 

 

 

 

 

Un nuevo día, y para él teníamos reservado la visita a la ciudad de Wismar, se da la circunstancia de que Wismar y Stralsund, dos ciudades alemanas, son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Son un caso parecido a nuestras Úbeda y Baeza, que también lo son, pero han de serlo juntas y no por separado..., esa es la condición.

Stralsund habíamos tenido el placer de haberla visitado hace unos años en nuestro viaje a Polonia y la verdad es que nos sorprendió bastante, ¿porque no haber visto entonces Wismar?, la respuesta es sencilla, así como en el caso de nuestras ciudades jienenses apenas las separan una decena de kilómetros, en el caso que nos ocupa distan 150 km. la una de la otra..., Stralsund venia de paso en aquella ocasión, Wismar no..., pero nos la guardamos en la cartuchera para visitarla en una oportunidad como la de ahora...

 

Quiso la casualidad que en la ciudad hanseatica se celebrara una contienda que hubo siglos atrás entre Suecia y la ciudad de Wismar, lo cual casi nos llamo más la atención que la ciudad propiamente dicha, que sin ser fea ni mucho menos, si recordamos su ciudad hermana con una belleza más..., original.

Algo de desorden en las filas...

Estos tampoco parecen tener mucha disciplina...

 

Dando una vuelta por la ciudad nos sorprende la rehabilitación de una vivienda..., y lo barata que debe de ser la madera por estos lugares...

Siguiendo nuestro periplo por la ciudad, que no se diga que los turistas no echamos una mano...

 

Ya cansados nos volvemos al camping..., este día ya no daría para mucho más...

 

 

 

 

En Wismar tomamos la difícil decisión de comenzar la vuelta, si por nosotros hubiera sido, aun estaríamos de viaje, pero el sentido común nos mandaba ya de vuelta hacia casa.

 

Decidimos bajar hasta la histórica ciudad de Weimar, pero una vez más el tráfico fue el protagonista y nos juzgo una mala pasada que unida a una confusión de carreteras a la altura de Magdeburgo que nos obligó a atravesar toda la ciudad, ocasionaron que no accediésemos a Weimar a una hora prudencial que nos permitiera una visita como se merecía, así que un poco tristes y molestos, paseamos lo que pudimos y a dormir, ese día no hubieron fotos...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Había que continuar camino, continuar con la vuelta, pero sin olvidar el objetivo de la Improvisación, visitar lugares que caen habitualmente fuera de ruta...

 

Para ello elegimos detenernos a visitar la ciudad de los Tres Ríos, la fronteriza Passau.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Durante el trayecto por carreteras locales y de segundo orden nada que reseñar de importancia, salvo el cambio de paisaje que agradecimos enormemente, dejamos por unos kilómetros los campos y horizontes agrícolas, para que estos fueran reducidos en la distancia por altos árboles y densos bosques...

 

Una ligera y frugal comida a la hora convenida y continuar camino...

 

 

 

 

 

 

Se la llama la Ciudad de los tres ríos, porque tres son los que de alguna forma la cruzan..., el Danubio, el Eno y Liz, y como no posia ser de otra forma, los rios fueron los protagonistas de la visita...

 

 

 

 

 

 

 

La ciudad tiene un casco antiguo pequeñito, aunque muy aseado, como no podia ser de otra forma, ciudad alemana y fronteriza con Austria.., como para haber un papel por el suelo. Al no estar abarrotada de turistas el paseo por ella fue muy agradable...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Después del paseo y cenar, unos Gins nos hicieron compañía durante un rato..., y por una vez me salió un selfie aceptable...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestro siguiente destino la conocida en invernal Garmisch-Parterkirschen, en esta ocasión intentando mantener nuestra costumbre de evitar "aburrivias", nos encontramos algunos tramos con tráfico denso,  se notaba que nos acercábamos a zonas más turísticas, pero lo que de verdad nos encantó fue el cambio de paisajes, por fin se divisaban montañas...!!! y no las onduladas y aburridas tierras de labor...

 

 

 

 

 

 

 

 

Garmisch-Parterkirschen, o la unión de dos ciudades contiguas, llana entre montañas y muy bonita, da esa sensación de las ciudades turísticas invernales, donde la temporada alta es en el más crudo invierno, muchas casas cerradas; muchas tiendas de deportes, sobre todo de montaña; y una actividad turística moderada en verano.

Garmisch mucho más bonita que Parterkirschen, pareciendo esta última la ciudad dormitorio de la primera..., eso sí, Garmisch muy bonita, muy aseada, muy decorada, una población digna de una visita, corta, ya que no es muy grande..., ahora cada vez que vea en el día de Año Nuevo el campeonato de Saltos de Esqui, pensaré, ahí estuvimos nosotros un verano...

 

 

 

 

 

A la mañana siguiente salimos de Garmisch con dirección Lörrach (Alemania)

¿Y por que ese destino?

Quedaba claro que pronto íbamos a abandonar Alemania, según la lógica de los kilómetros diarios, deberíamos de haber atravesado la frontera con Francia o Suiza ese mismo día, pero..., pernoctar en Suiza ni de coña, los precios son abusivos para un bolsillo español, y por otro lado, los lugares cercanos franceses ya los conocemos de sobra por anteriores viajes..., así que decidimos pasar estos últimos días en zona económica y que a la vez nos permitiera hacer algo de turismo..., Basilea se encuentra a penas a una docena de km. y es una ciudad de Suiza que no hemos visto nunca..., genial para pasar el día y a la vez cumplir una vez más el objetivo "improvisado" de este viaje...

 

 

 

 

 

 

 

Aquel día, aunque km. no fueron muchos, el tráfico volvió a poner una vez más a prueba nuestra paciencia, tanto es así, que llegamos al Terrasse Camping de la cercana ciudad de Kandern, nos fuimos directamente a la piscina y de allí solo salimos para cenar..., a la mañana siguiente fuimos directos a visitar Basilea...

 

El Rinh siempre impresiona por sus dimensiones..., la ciudad de Basilea nos decepcionó un tanto, la verdad. Bien es cierto que el turismo era escaso, supongo que merecidamente, con la excepción de la Marktplatz con su Rathaus...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y con esta imagen del interior del interior de la Rathaus, nos despedimos un poco decepcionados de la ciudad suiza..., volvimos a Lörrach cruzando la frontera, sabíamos ya de antemano que la ciudad no merecía mucho la pena, pero tan solo era una etapa de transición en la vuelta...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

IMPROVISACIÓN ¿de nuevo?, pues sí.

La vuelta estaba siendo diseñada para volver desde el sureste de Alemania, cruzar Francia por el Este hacia abajo, llegar a Le Camping Moto hacernos unas cervezas allí y terminar el viaje en la Costa Brava como otros años...

Quiso el destino que aquella noche mi hija Celia nos sugiriera que en vez de terminar el viaje en la Costa Brava lo termináramos en la Costa Vasca, vamos que fuéramos a Bilbao a visitarla, nos ablandó el corazón y decidimos a casi última hora cambiar el curso de la vuelta y el fin del viaje..., pero estábamos tremendamente mal situados en el mapa...., en la diagonal opuesta al País Vasco...

Bueno, pues a improvisar una vuelta hacia Bilbao...

 

 

 

 

 

Así que nuestra siguiente ruta vovería a ser el interior francés, y elegimos para pasar la noche la ciudad de Vichy, donde todo sea dicho de paso, nos cayó el Diluvio Universal...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esto unido a la dificultad para encontrar el hotel elegido casi hace darnos por vencidos, pero no..., fuimos a cenar..., la ciudad balneario tampoco tenia un especial interés y su turismo termal de la tercera edad lo demostraba..., aunque nos llamó la atención que abrieras el grifo y saliera agua con burbujas...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al día siguiente bajamos hasta Marmande, ya nos estábamos acercando bastante a la costa cantábrica, al día siguiente seguro que llegaríamos a Bibao...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poco a resaltar de la ciudad de Marmande a excepción del Claustro de la Iglesia de Notre-Dame y del bonito, coqueto y trato exquisito del Hotel La Couronne, 100% recomendable.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El viaje va tocando a su fin, la ruta desde Marmande hasta la costa fue realmente bonita y distraída, pero, a estas alturas ya solo queríamos ver a Celia...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llegamos a Bilbao el último día de la Fiesta Grande..., así que con esta foto de la Marijaia despido este el viaje de este año, un viaje marcado por las improvisaciones..., y que ha salido perfecto...!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

Y esto es to, esto es to, esto es todo amig@s...