NORDKAPP 2.015

PROLOGO: PUERTOS, COL·LES, GORGES Y OBRAS

1º día, la salida

En esta ocasión mi andadura o mejor "rodadura" comienza un 27 de julio y en solitario, esta aventura y las circunstancias requerían una logística distinta...

Como no podía ser de otra forma unos viajes van completando otros, y se me presentaba la oportunidad que en otras ocasiones se me había negado, he subido muchos puertos de los Alpes, pero la coyuntura del momento me impedía ascender a los pirenaicos..., así que esta situación se me presentaba e iba a aprovecharla.

 

 

Es lunes, un día laborable de verano, 8 de la mañana y me pongo en marcha, desde casa me hacen la foto de la salida para el recuerdo, la verdad es que no se me ocurrió hacerles yo la foto a ellas, y me pongo en camino..., al norte, siempre al norte...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aunque el día había salido realmente bueno, soleado pero sin apretar de firme ni el firme, la primera parada prevista no iba a serlo, la costumbre me llevó a parar en uno de los típicos lugares para tomar un bocado..., y solo me ofrecieron un café con leche..., salí huyendo y con el pensamiento de no volver...

 

 

 

 

 

 

 

Apenas unos días antes hablábamos en el grupo Comand-xe sobre rutas que algunos hacían de más jóvenes en bicicleta, uno de ellos comentó la dureza para coronar el Alto de la Montalbana, mi camino pasaba por allí y le rendí un homenaje por aquel recuerdo de juventud...

 

El puente de Santa Cruz de Molla cruzando el Turia me señala de la proximidad del Puerto del Hontanar ya en el Rincón de Ademuz...

 

Aquella jornada y la siguiente estaría jalonada de puertos de montaña, algunos de ellos míticos, otros perdidos no solo entre montes si no también en el tiempo, puertos que antaño recorrí y que aún conservan el sabor de aquellos tiempos....

       

 

Carreteras espectaculares y solitarias, me conducen a puertos como estos...

  

En cambio, carreteras como esta otra, me hacen huir y buscar la comodidad de la autovía...

   

 

Por unos momentos incluso dudo..., la cabra tira al monte y el motero..., ya se sabe...

 

Atravesando puentes...

 

Cruzando ríos...

 

Me dí de bruces con los Mayos de Riglo...

 

La tarde va avanzando y otro puente, Medieval en esta ocasión, y de Anzanigo me advierte de la proximidad del camping...

 

Eh voila

 

La tarde motera va tocando a su fin..., llegada al camping, bañito en la piscina, paseo por el lugar, unas cervezas y charla motera con colegas internacionales (dos franceses, un portugués, dos catalanes y un valenciano) no estuvo mal...

  

 

 

2º día: Las col·les

Comienza la segunda jornada motera, y bien fresquita 10º marca el termómetro a las 9'00 am. Pienso en el calor que estará haciendo en Valencia. Recojo trastos con disciplina militar, en una horita de nada todo recogido y en orden de marcha..., esa hora de recogida y puesta en marcha sería una constante durante todo el viaje. 8'00 am. diana, 9'00 am. en marcha hacia el norte, siempre al norte...

 

Diseñé la jornada para discurriera por carreteras y lugares por los que habitualmente me había sido imposible discurrir (que no pensar) en otras ocasiones, los míticos puertos pirenaicos que de sobra son conocidos por muchos de mis compañeros "comand-xes" y para mi eran unos desconocidos..., así que "la ocasión la pintan calva" y entre mis amigos hay unos cuantos "calvos"..., que no mencionaré por falta de espacio.

Antes de abandonar la piel de toro ascendería el penúltimo puerto con la garganta más seca que mi deposito de gasolina, momentos de apuro en una carretera perdida del Pirineo aragonés, de asfalto en posición de descanso, nada de firme's y la reserva de la moto acuciándome imperiosamente, al llegar al Puerto de Oroel pensé, -ya no me quedo tirado-, si se para la moto es cuesta abajo hasta Jaca..., El portalet me saca definitivamente de España, no volveré hasta pasados 30 días...

    

 

Ah la France...!!! Vive la France...!!! (lease "viv, la Frganss")

Aunque pronto me ví entre nubes...

Y se fueron sucediendo uno tras otro...

 

 

 

 

Esta imagen nos recuerda lo cerquita que a veces los moteros rodamos cerca del cielo..., algo insólita por la ausencia de tráfico, otra de las constantes de este viaje, ¿la ausencia de tráfico? noooo, justo todo lo contrario..., de ahí su "insolitez".

 

A partir de aquí la jornada transcurriría sin más distracción que evitar perderme, torear el denso tráfico del sur de Francia y encontrar el camping francés para esa noche.

 Una vez encontrado, una cena rápida acompañada con alguna pausada Leffe..., na nit.

 

 

 

3º día: Las Gorges

Otro día que amanece fresquito, apenas 9º en el termómetro y como una costumbre ya, a las 9'00 am. en condiciones de marcha.

        

En algunas crónicas de viajes de otros moteros había leído sobre las maravillas de "Les Gorges du Tarn" (Las gargantas del rio Tarn) y este era un viaje que se prestaba para su visita, me vienen de paso..., al norte, siempre al norte...

Apenas 50 km, separan el Camping Pont de Salars del inicio de la ruta por Les Gorges du Tarn, pero el cambio fue rápido y la mañana fresca y soleada que había amanecido pronto se transforma en igual de fresca pero de un tono gris amenazador...

 

Parecía que el tiempo se contenía..., en cualquier caso, sitios donde guarecerme no me iban a faltar...

     

 

 

  

El desfiladero está bien, muy bien diría  yo, aunque quizá algo sobrevalorado, las conquenses "Hoces de Beteta, Júcar o Huecar", el Cañón de Añisclo...,  no tienen nada que envidiarle, lo que deberíamos de envidiar a los franceses es su capacidad de crear un lugar turístico masivo apenas de la nada, dotarlo de infraestructuras y vendérselo al personal.

La suerte me acompañó y aunque gris, la lluvia no hizo acto de presencia durante el paseo motero por "les gorges", pero claro, la suerte no va a durar siempre, al menos la buena suerte..., y al poco te salir del congosto me calló la del pulpo, hubo un momento que diome la impresión de que una muchedumbre a ambos lados de la carretera me lanzaban pozales de agua..., con agua y todo...!!!

No, no es que me deje esta foto el día anterior, no; ni tampoco me dejé este puerto por subir el anterior, no; apareció así de repente, vas por la carretera y dices -coño...!!! -Y este despistado que hace por aquí...??? -pues ya ves- contesta el despistado ahí plantado...

Eso sí, si bien les gorges no me impresionaron, la carretera N-106 y N-88 Florac - Mende - Langogne la diseñó un motero.

La lluvia ha rato que había cesado y un brillante sol vespertino me acompañó hasta el camping previsto en la ciudad de Dole, ya próximo a la frontera con Alemania.

 

 

 

4º día: Las obras

 

 

 

Este cuarto día en solitario mirando al norte, siempre al norte..., se caracterizó por las obras y la desesperación, Alemania está "en pie de obras" imposible hacer 100 km. sin alguna retención kilométrica, obras en las autopistas, en las comarcales, en los pueblos, en las ciudades..., debería de estar cerrada por "obras".

Los planes para el día: Dole (Francia) - Jena (Alemania), 785 km. que siendo todo por autopista no debiera de haber supuesto ningún problema; una típica etapa de transición, acabar el recorrido que me separaba de Berlín lo más rápido posible, sin entretenimiento ninguno..., pero no contaba con la infinidad de obras en las que me vería inmerso, de nada sirvieron los kilómetros conducidos por el arcen, ni entre larguísimas filas de coches, no hubo forma y manera de respetar los horarios.

Al final y harto de retenciones y visto que no podría llegar a Jena a una hora aceptable, decidí parar por los alrededores de Würzburgo y en las proximidades de la localidad de Estenfeld el GPS me llevó a un camping, un tanto curioso pero que sirvió perfectamente para su cometido..., cenar y pasar la noche.

Por ese motivo, la cámara de fotos estuvo parada todo el día y no hay memoria gráfica más allá de mis recuerdos.

 

 

 

 

 

 

5º día: El reencuentro

 

Casi 500 km separaban Estenfeld del barrio berlinés de Kopenick donde tenia reservado el Hotel, cerca del aeropuerto de Schönefeld donde debería de recoger a Marisa esa misma tarde a las 20'00 h. Mal tendría que darse la jornada para no poder estar a la hora convenida...

Pero la mañana comenzaba como había terminado la tarde de ayer, con obras, me llevó una hora salir de Estenfeld y llegar a la autopista, obras, desvíos, más obras, más desvíos..., joder que 25 km más largos...

Aquel día no paré a comer, no quería correr riesgos tal y como estaban las carreteras alemanas..., aún así llegué a las 5 de la tarde a Kopenick.

Directamente al hotel a dejar trastos, una camaaaa...!!! Cuanto tiempoooo...!!!

Resistí la tentación he hice lo que me había propuesto si tenia alguna hora de sobra, y era revisar la moto, presiones, aceite, cadena, luces...

19'00 h. Es el momento de ir a recoger a Marisa al aeropuerto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me había subestimado a mi mismo y a las 19'15 ya estaba en la sala de espera del Schönfeld y aún faltaban tres cuartos de hora..., doy vueltas por los pasillos y me encuentro con una oficina de cambio y pienso -vamos a entrar en países que no tienen el euro, nos vendría bien saber el cambio de las distintas monedas-, pensado y hecho..., foto al cartelito del cambio.

 

 

 

 

 

Los minutos pasan despacio y me canso de los pasillos, salgo al aparcamiento, miro los vehículos aparcados, "cuando el diablo no tiene que hacer, mata moscas con el rabo" y paseando entre motos encuentro esta maravilla que rápidamente retrato y mando al amiguete Jesús, amigo que sabe apreciar aún mejor que yo las obras de arte motorizadas...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Y con esto se acaba el 5º día de soledad y comienza la diversión, llega Marisa y eso..., eso es otro viaje..., ahora seremos dos los que miramos juntos hacia el norte...

 

 

 

 

 

NORDKAPP

 

Berlín - Pultusk (Polonia) 615 km.

Si pensaba que con la llegada de Marisa las obras se habían acabado, estaba muy equivocado.

 

Para empezar los 90 km que hay desde Berlín hasta la frontera con Polonia nos llevó apenas 2 horitas de nada (por autopista).

 

Afortunadamente entramos en Polonia y las obras desaparecieron, la autopista aburrida como todas, pero buen asfalto y de nuevo a reencontrarnos con los bosques polacos, siempre nos sorprende lo boscoso que es este país.

 

Los kilómetros discurrían con rapidez, hasta el punto de que llegamos a una hora más que aceptable a las inmediaciones de Varsovia, en la cual deberíamos coger el desvío hacía Pultusk donde teníamos reservado el hotel..., ah funesto destino...!!!, una buena jornada de moto que se truncó una vez más por las obras, las indicaciones nos hacían meternos de lleno en Varsovia, pongo el GPS en marcha para que nos lleve a la salida más próxima..., horror..., toda la circunvalación está en obras, el GPS se vuelve loco, las carreteras no las reconoce y otras ni tan siquiera constan en él, una hora perdimos dando vueltas por la circunvalación varsoviana hasta encontrar la salida adecuada, más por casualidad que por sapiencia...

 

 

 

Esa hora perdida por los exteriores de Varsovia bajo un sol de justicia casi acaba con nuestra paciencia, después de 600 aburridos km. una jugarreta de esas machaca lo suyo, pero era el principio del gran viaje y esa nimiedad no iba a mermar nuestro ánimo en absoluto.

 

Llegamos a Pultusk a una hora razonable y el GPS nos llevó sin mayor dilación al hotel reservado, Baltazar. La casualidad quiso que se celebrara una boda en ese mismo momento en el hotel, casi que ni nos tomaron los datos de atareados que estaban, nos  dieron la llave y la habitación y a correr.

 

Tantas horas de moto requerían un buen paseo, así que pronto estábamos listos para recorrer las calles del pueblo..., las poblaciones de más allá de Alemania, no tienen la misma concepción que tenemos en occidente con respecto de su urbanismo y la ubicación de sus edificios emblemáticos. En occidente las poblaciones se construyen en su mayoría entorno a una iglesia o el Ayuntamiento y van creciendo más o menos en circulo, de tal forma que es fácil orientarse..., en oriente no rigen estas normas urbanísticas con lo que encontrar el centro de la población puede resultar algo laborioso, ya que la iglesia no sobresale más que otros edificios...

 

Al final el viejo recurso de preguntar..., el paisano en cuestión a nuestra pregunta en inglés nos contesta en un aceptable italiano

- spagnolos?

nosotros -si, usted italiano?

- no, no, io sono polaco. Ho vissuto molti anni in Italia

- entrare in auto, os porto al centro, sono el Párroco qui

Nosotros cara de poker asustao, pero ya estábamos dentro del Golf gris con algún añito ya...

 

La conversación en el "auto" fue breve, en realidad estábamos muy cerca del centro, pero nos hubiera costado más de una vuelta encontrarlo, así que a pesar de nuestro ateismo, nuestro agradecimiento desde aquí al Párroco de Pultusk..., un cura del norte...

 

 

 

 

Pultusk - Bauska (Letonia) 546 km.

 

Nos poníamos en marcha de nuevo, sabíamos que a partir de Pultusk las carreteras de dos carriles por sentido se habían acabado durante muchos kilómetros. Ahora solo quedaba comprobar como serían las carreteras de un carril por sentido. Del estado de esas carreteras iba a depender en cierto modo que los objetivos se fueran cumpliendo.

No tardamos mucho en salir de la boscosa Polonia y adentrarnos en la laboriosa (por sus campos de labor) Lituania..., una gran diferencia entre el paisaje de los dos países, y de momento la carretera se iba comportando...

 

 

No solo era completamente diferente el paisaje con respecto a su vecina Polonia, a lo largo de muchos kilómetros una enorme línea roja divisoria impedía adelantar al intenso tráfico con el que nos íbamos encontrando, eso hizo que la ruta fuera resultando tediosa por momentos, cada país tiene su propia forma de regular el tráfico..., las normas internacionales son solo..., a veces.

 

 

 

 

La verdad es que los kilómetros se sucedían con relativa rapidez a pesar del tráfico denso y de las líneas rojas y pronto abandonaríamos Lituania para cruzar a su vecina Letonia..., una vez más hacia el norte, siempre arriba...

 

Pronto llegamos a Bauska la ciudad prevista para pernoctar esa noche y como de costumbre las ciudades orientales están urbanizadas de otra manera, así que paseíto que por otro lado fue agradable hasta encontrar el centro de la ciudad y algún lugar para poder cenar.

 

                  

En realidad el pueblo no tenia gran cosa, una iglesia ortodoxa bastante cuidada, una plaza mayor grande y vacía..., como suele ocurrir, más allá de las 18'00 h la gente desaparece, afortunadamente encontramos un lugar para cenar y tomar las notas diarias.

 

 

 

Bauska - Tallín (Estonia) 376 km.

 

Hoy teníamos poco recorrido en moto, los días de antes habíamos hecho los deberes, para que la última jornada fuera la menos pesada, interesaba llegar pronto a Tallín.

Algo más nos obligaba a que la ruta de hoy transcurriera lo más rápida posible. La idea era coger el Ferry hasta Helsinki y salía uno a las 14'00 h.

Decir que las indicaciones en Tallín hacia el puerto están muy bien puestas y visibles, no hay perdida, kilómetros antes ya lo van avisando.

Aún así llegamos algo justos, 13'30, corriendo (esta vez a pie y literal) llegamos a la ventanilla de la compañía..., pero no tuvimos suerte, la Sta. de turno nos dijo que no quedaba un solo billete para ese ferry, que para el ferry de las 18'00 no habría ningún problema.

Nuestro gozo en un pozo y nuestras prisas unas risas (que pareado más malo), el ferry de las 18 no nos interesaba, tenia la llegada a las 11'00 de la noche, y esas no son horas de llegar a ningún sitio.

Preguntamos para reservar el del día siguiente, a las 14'00 y sin problemas, así que buscamos un hotel en Tallín para pasar la noche, y esa tarde visita turística a la populosa ciudad de Tallín, capital de Estonia.

 

 

 

 

 

lLo primero que me viene a la mente son las diferencias que existen aparentemente entre Estonia y sus vecinas bálticas Letonia y Lituania. Nada más entrar al país, las mentadas diferencias se hacen patentes, carreteras mejor conservadas, se conduce "mejor", un mejor mantenimiento en general, da la impresión de ser un país con un mayor o mejor poder adquisitivo. Mejora el parque el móvil con vehículos más nuevos, o quizá sería más correcto decir "menos viejos".

   

 

Tallín nos resultó agobiante, excesivamente turística, es bonita, sí; aunque todo en esta vida sea comparado "con que" y hablando de ciudades y turismo nunca más justificado para hacerse·la (la pregunta).

Resulta llamativo como al atardecer la ciudad se va quedando vacía, muestra del tipo de turismo masivo que la invade por las mañanas, turismo de "autobus". Como dato curioso comentaré sobre sus semáforos peatonales, desde luego no están pensados para "viejos", como no cruces la calle corriendo..., ya te digo que no pasas en verde, ni aunque mires al norte...

 

 

 

Helsinki (entramos en Finlandia)

La mañana en Tallin transcurrió sin mayores incidencias, si la tarde de ayer fue de transición turística, la mañana de hoy continuaba siendo de transición, pero más bien de espera. Al menos no hubo que madrugar esa mañana, así que sobre las 12 llegamos al muelle para embarcar en el ferry, y con sorpresa descubrimos una larga cola de coches ya en espera. La primera moto fue la nuestra, aunque poco a poco se fueron agregando más y más...

 

Poco que comentar al respecto del trayecto, meter las motos en la bodega del barco, y lo que ya comienza a ser habitual, atarnos nosotros mismos las motos, algo que no me hacía mucha gracia al principio, pero una vez le has pillado el truquillo, casi que prefiero hacerlo yo mismo...

 

 

El ferry tardaría entre 3 y 4 horas llegar a Helsinki navegando hacia el norte, y no habíamos comido, así que en cuanto abrieron el comedor, allí que nos plantamos..., nuestro gozo en un pozo, el precio del buffet era fuerte, 26 € por persona...

 

Pero el hambre acuciaba, así que nos hicimos el ánimo y fuimos a comer..., y no salió una de las mejores comidas del viaje. El buffet era enorme, podías coger lo que quisieras y las veces que quisieras, variadísimo, la cerveza que quisieras beber o vino..., o aguaaaa; los que me conocéis ya sabréis por lo que me decantaría.

 

El caso es que farté, hice buenos los 26 €, comí el mejor "arenque" que he comido nunca, y el mejor "salmón" que he comido nunca, además lo probé de un montón de formas, Marisa a lo suyo, pero también se puso las botas..., esa comida será largamente recordada..., y casi nos la perdemos...!!!

 

A la llegada a Helsinki como siempre, los vehículos saliendo del barco a toda leche, como si hubieran estado años en la cárcel, que prisas...!!!

 

Desgraciadamente no había cartel de FINLANDIA a la entrada/salida del puerto, así que Marisa como pudo hizo una rápida foto al Port Of Helsinki y con eso nos tuvimos que conformar..., y vosotros también...

 

 

 

Habíamos reservado el hotel cerca del puerto, que a la vez es casi el centro de Helsinki, así que con un tiro dos pájaros. Así que fue llegar, descargar y salir a pasear por el centro de la ciudad.

  

 

La verdad sea dicha, Helsinki no nos impresionó mucho, vamos nada, teníamos intención de pasar un día entero y visitarla más en profundidad, pero visto lo que vimos aquella tarde, pensamos que ya estaba visto todo y lo que sería la tónica general salvo alguna excepción con las ciudades del norte...

 

 

Helsinki - Rauma 250 km

 

Sin perder de vista el norte, y sin nada que hacer en Helsinki, al día siguiente decidimos poner nuestra moto y nuestra mirada en la ciudad de Rauma, Patrimonio de la humanidad por la UNESCO, la distancia era corta, pero la salida de Helsinki fue desastrosa, vuelta a las obras y fatalmente indicada, más de una hora nos llevo tener la certeza de seguir el camino correcto después de múltiples variaciones, en estos apenas 250 km. que íbamos a rodar por Finlandia sirvieron para que nos diésemos cuenta que con respecto a la conducción y las carreteras habíamos entrado en "otro mundo"... 

Para empezar los finlandeses respetan las señales de tráfico como si de una religión se tratara, si la señal pone a 60, se circula a 60...!!! nada de 59 y ni de 61, a 60...!!!

Está permitido circular a menos velocidad de la indicada siempre y cuando seas, jubilado o jubilada, seas novato o veterano, seas del pueblo o de algún poblado vecino, seas hombre o en su defecto mujer, en el extraño caso de que te encuentres a alguno de estos conductores, jamás y digo jamás bajo ningún concepto se le podrá adelantar, de hecho es sabido que en "fines" no existen las palabras adelantar, adelantamiento..., esto que he escrito es un dogma de fe en Finlandia y países adyacentes de los cuales hablaré en su momento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el caso de que algún enfermo mental, que digo yo, que aunque nada más sea por estadística alguno habrá en Finlandia..., hay dispuestos una serie de radares cada 5 km y cada 3 km en lugares peligrosos..., estos radares están puestos para enseñar al mundo el perfecto concepto cívico de los finlandeses, ellos respetan las normas y señales por un autoconvencimiento propio del bien y del mal, pero para las ovejas descarriadas que siempre las hay..., su gobierno, para proteger a la población, ha colocado una plantación de radares sin parangón en país europeo..., bueno en los adyacentes también cuecen habas..., pero en su momento....

 

 

 

 

 

 

Lo primero al llegar a Rauma fue buscar alojamiento, así que fuimos directamente al Poroholman Camping un cinco estrellas aunque nosotros no le daríamos más de 4, un cinco estrellas que solo tenga wifi en la recepción, no es un cinco estrellas..., eso sí, fue nuestra primera "cabañita"...

  

 

Hay que reconocer que el camping estaba muy bien, cuidado, limpio, pegado a un mar, que parece un lago, actividades para los críos, tranquilidad nórdica y lleno de detalles...

 

El camping distaba de la ciudad antigua de Rauma algo menos de 10 km. el cielo se había nublado por momentos, así que antes de que nos pillará la lluvia cogimos la moto y nos acercamos a dar un vistazo al Patrimonio de la Humanidad...

 

 

 

 

 

El pueblo antiguo de Rauma, es un conjunto de casas de madera muy bien conservadas, en las que aún vive gente, comercios, un barrio bastante activo, por el turismo y por sí mismo..., la verdad es que la visita resultó muy agradable, entre otras cosas por la poca gente que deambulaba por él...

 

 

Parece ser que antiguamente el pueblo estaba pegado al mar, un pueblo pesquero, pero debido a unos movimientos de tierra en la última glaciación quedó separado un par de centenares de metros del mar, por lo que hubo que construir otro pueblo pegado al mar..., pero este se quedó, y la verdad es que no quedó mal...

 

 

 

 

 

 

 

  

 

La visita fue rápida ya que el pequeño pueblo (barrio) no daba para mucho más, luego cuando la lluvia nos dejaba nos acercamos a dar una vuelta por la zona más nueva...

  

 

La vuelta al camping la hicimos bajo un manto de agua importante...

 

 

Rauma - Kuopio 440 km

 

Aquella mañana, además de mirar al norte miramos al cielo, el tiempo nos había respetado hasta el día de ayer por la tarde que comenzó a llover en Rauma y de vez en cuando diluviar (todo sea dicho), no había estado mal, hacía ya muchos días que andábamos por latitudes húmedas y muy a nuestro pesar sabíamos que las lluvias no tardarían en llegar.

   

 

 

Ahora sí comenzábamos a conocer el paisaje de Finlandia, aún estábamos bajo la influencia de los radares, sobre todo en la proximidad de las poblaciones, pero se habían reducido considerablemente, y se podía conducir y disfrutar sin el estrés permanente de ser "observado".

 

 

 

 

Ejemplo del típico paisaje del sur y centro de Finlandia, casas aisladas y un conjunto de casas aisladas hacen un "pueblo" y un conjunto de "pueblos" hacen una "ciudad" jejejejeje

 

Tierras de labor y no muy lejos densos bosques. Conforme se va subiendo del sur hacia el norte, las casas se van alejando unas de otras, se reducen las tierras de labor hasta desaparecer y el bosque lo ocupa todo...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y aquí tenemos la otra constante del paisaje finlandés, lagos y más lagos, de todos los tipos y tamaños, cuando luce el sol e contraste azul de los lagos con el verde del fondo boscoso..., merece la pena, joder...!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Después de 400 km de lluvia intermitente a veces con bastante intensidad, llegamos al fabuloso Camping de Kuopio Matkailukeskus Rauhalahti uno de los mejores de todo el viaje, podían verse reflejados los demás en él, aunque he de reconocer que en Finlandia los campings en general están bastante bien.

 

Después de una jornada lluviosa lo mejor estirar y tender, no es que no cupieran bien los enseres dentro de la cabaña, es que no queríamos que se mojara por dentro.

 

Nosotros entrábamos calzados, pero reconozco que éramos los únicos (falta de costumbre y de zapatillas "interiores") pero todo el mundo dejaba el calzado fuera, Llueva o no llueva...!!!

 

 

 

 

 

 

Quiso la casualidad que nuestra llegada al camping coincidiera con una concentración anual que realizan dos motoclubs, uno italiano y otro finlandés, y cada verano la concentración la organiza un motoclub y se realiza en un país alternativamente.

Cuando nos vieron llegar, pensaban que éramos italianos y casi estuvieron a punto de agasajarnos como lejanos participantes del evento, nosotros los sacamos del error y aún así nos insistieron para que disfrutáramos del evento y pasáramos la noche entre ellos y su fiesta, educación ante todo.

   

   

 

 

Kuopio - Rovaniemi 500 km.

 

En primer lugar pido disculpas si las palabras y las fotos hoy no "hilan" correctamente, pero escribo inmerso en un catarro importante, así espero sacar los recuerdos desde una laguna de mocos (que marranada), secarlos y ponerlos aquí.

 

 

 

Aquella mañana no sabíamos si mirar al norte o al cielo, se preveía otro día mojado, la mañana estaba tan plomiza que pesaba al mirar hacia arriba...

El tiempo no es algo que nos amilane a nosotros, así que ánimo y hacia el norte...

Las carreteras finlandesas se caracterizan por largas rectas de decenas de kilómetros, sin arcen y con una raya amarilla pintada en medio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los kilómetros discurrieron sin más incidencias que evitar el agua que los camiones y demás vehículos nos iban echando encima en modo  "pualàs d'aigua".

 

 

 

 

Lo primero al llegar a Rovaniemi fue el camping, que como de costumbre estaba situado al borde de un lago y a pocos kms de la ciudad.

 

Lo mejor de este camping, la situación y la tranquilidad, camping grande muy grande, cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa. Ordenado y limpio..., pero nada más. Unos niños lo único que podrían hacer allí es correr. Pero ideal para el uso que le dábamos nosotros, y correr no estaba entre nuestras preferencias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una vez "mudaos y aseaos" nos pusimos rumbo a parque temático sobre Santa Claus, antes de que cerraran todo..., y casi lo conseguimos, casi casi

Un montón de tiendas de souvenirs sobre Papa Noel, el Circulo Polar Artico y poca cosa más, afortunadamente estuvimos casi solos..., ya he dicho que "casi" lo pillamos abierto...

Unas fotos por aquí y por allá...

 

 

 

 

 

 

      

 

Rovaniemi - Karasjok (Noruega) 444 km.

 

La mañana amanecía despejada, mejor..., la carretera cundiría más y se conduce más cómodo, los días anteriores sin ser un agobio de agua, si que fueron engorrosos y demasiado húmedos.

Tanto así que a las 9'00 am. como siempre en marcha mirando hacia el norte, siempre al norte...

Aquella mañana nos tenia reservada una sorpresa, desde que salimos de Helsinki las señales de "peligro renos" se iban sucediendo cada pocos kilómetros, pero la verdad es que avistar uno no fue posible..., hasta esta mañana...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este fue uno de los primeros que vimos..., siento no haber podido haberle podido hacer foto al primero, pero sinceramente no me dio tiempo descoronar el cambio de rasante, apretar el freno a saco (sí, entro el ABS), cagarme en su puta madre (la del animalejo), bajar a Marisa y el resto del equipaje de mi chepa y hacer la foto..., complicado.

 

Pero más adelante, veríamos más, muchos más y mi intuición me diría que nos íbamos a "jartar" de ver animalejos de estos...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entre reno y reno íbamos a tener tiempo para algunas fotos lúdicas, de las pocas veces que podíamos ir parando por el camino..., no llovía aunque el cielo se iba cubriendo de nubes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

 

 

  

 

Y fue entrar en Noruega y caernos la del pulpo, como llovía y sin sitios donde guarecerse, lo recuerdo como un par de horas muy largassss

  

 

Y por fin llegamos a Karasjok, pensando en que sería una ciudad algo mayor que lo que veníamos viendo, resultó que no, igual de pequeña que el resto.

La mayoria de su población es de origen Sami, los antiguos pobladores de Finlandia, Suecia, Noruega y ese lado de Rusia, mal llamados "lapones". En Karasjok tienen hasta su parlamento con representación oficial en los Parlamentos de sus respectivos países.

El Camping donde nos alojamos estaba regentado por una familia Sami.

  

 

Fuimos invitados junto con más gente del camping a una reunión sami en su tipi, pero a pesar del tiro de la chimenea había demasiado humo dentro, así que decidimos pasear y tuvimos una de esas visiones que solo pueden verse cuando estás lejos de casa y por tu cuenta.

Llovía, llovía mucho en aquel momento; nosotros estábamos refugiados momentáneamente en la recepción del camping guareciéndonos de la lluvia, en un momento determinado la chica que nos había atendido hacía un rato, cogió a su pequeño en brazos, no tendría quizá ni los dos años el "animalet", salió del recinto y puso al niño bajo la lluvia en medio de la calle del camping, ella se puso en cuclillas a su lado y le hacía jugar con el agua y le hablaba, puedo asegurar que llovía con mucha intensidad, al niño al principio no pareció hacerle mucha gracia, de hecho si no hubiera estado su madre al lado se hubiera puesto a llorar, estoy seguro. La madre iba completamente calada hasta los huesos y el niño también, cuando ella comenzó a tiritar de frío, volvió a coger al niño en brazos y se volvió a meter en la recepción..., no sé si se daría cuenta de la cara de asombro de Marisa y mía. La verdad sea dicha, nos pareció un ritual sami, de hecho, estamos convencidos..., la forma de hablarle al niño mientras la lluvia los iba calando..., cosas del norte...

 

 

Karasjok - Nordkapp - Kvalsund 417 km.

 

 

 

 

Y por fin había llegado el gran día, el día que abordaríamos Cabo Norte, mentiría como un bellaco si dijera que largamente soñado, Nordkapp nunca me ha quitado el sueño, si quieres algún duerme vela preparando el viaje y pensando en la posibilidad, pero por la organización más que nada.

 

Aquella mañana sería la última de este viaje en la que "íbamos a mirar al norte" con interés, con suerte para nosotros amaneció un día despejado de nubes, algo ventoso pero soportable, a la hora de costumbre nos pusimos en marcha...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los kilómetros discurrían con tranquilidad absoluta, muy poco tráfico ya por estas latitudes, algún camión, alguna autocaravana y alguna moto que iba dejando atrás...

 

El paisaje iba cambiando paulatinamente, desapareciendo prácticamente los árboles y ya hacía días que no se veían tierras de labor, habían sido sustituidas por inmensos bosques salpicados por lagos...., los lagos también iban desapareciendo, dejando paso al mar..., las casas cada vez más aisladas y la tundra comienza a cubrirlo todo...

 

Algunos de los pocos pobladores de la zona que se divisaban desde la carretera...

  

 

Ahora guardaré silencio y que las imágenes vayan hablando por si mismas..., entramos en la Isla de Mageroya después de atravesar un túnel submarino con un desnivel impresionante y un frío más impresionante aún

 

 

 

 

 

 

Ya hemos llegado al norte...!!!, ya no hay carretera que nos lleve más hacia arriba..., 6000 km desde que salí aquel lunes 27 de julio en solitario. Muchos países son a los que volveremos y para visitarlos, no solo cruzarlos.

El viaje en sí mismo no entraña ninguna dificultad, ahora bien, la distancia y la duración hacen que este viaje requiera de logística diferente al resto de viajes por la vieja Europa.

Tantos kilómetros y tantos días hacen factible que ocurran muchas cosas o ninguna, creo que hoy por hoy, es ya la única aventura que aún se puede recorrer en el 1º mundo...

 

 

 

Para ver y "disfrutar" de la vuelta

 

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