Viaje a Egipto - Invierno 2004 |
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Relato de un viaje de dos semanas a Egipto por dos viajeros independientes |
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José Quiles y Paula Ruiz |
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Introducción
Un viaje a Egipto es el sueño de todo viajero. Tras muchas ocasiones perdidas para ir a causa de la inseguridad interna o del calor del verano, conseguimos hacer el viaje a Egipto en invierno de 2004, con sólo un billete de avión ida y vuelta Valencia - Milán - El Cairo.
Es perfectamente posible (y recomendable) viajar a Egipto de modo independiente, pues el país no presenta dificultades insalvables. Hay trenes y autobuses a todas partes, con una guía se encuentran los hoteles y siempre encuentras taxis a precio asequible para los trayectos cortos, e incluso para los largos. Comparando con los viajes organizados que consultamos, se puede decir que visitamos muchos más sitios, disfrutamos de los lugares todo el tiempo que quisimos, repetimos aquellos que más nos impresionaron, sin agobios, a nuestro aire y todo ello por mucho menos dinero. Además, el ser humano tiene una sana tendencia innata a la independencia de movimientos y a huir de la sensación de rebaño.
Este relato es un cuaderno de viaje y un álbum de fotos comentado realizado por los autores con el ánimo de contribuir a no olvidar las experiencias y de ordenar las ideas de lo visto y vivido. Al ser público, te obligas a producir un resultado final decente. Las fotos son originales, a excepción de algunas de tumbas y del museo del Cairo donde la iluminación no permite fotos de calidad.
El taxi es el medio de transporte por excelencia para un viajero independiente en Egipto. Llegan a todas partes a un precio asequible. Por ejemplo, un trayecto medio como de Aswan a Lúxor con paradas por el camino a lo largo de todo el día puede salir por 30 . Para el trayecto Cairo - Aswan es recomendable el tren nocturno pues así se ahorra un día de viaje.
La comida es muy barata pero regular, no hay muchos restaurantes limpios. Huimos de las cadenas de comida rápida, pues es donde más fácil puedes pillar una diarrea. Comimos en restaurantes de comida egipcia. Es recomendable beber agua embotellada y prescindir de las ensaladas. Nos alojamos en hoteles de 3-4 estrellas que vienen a costar unos 30-50 la doble y que, para nuestro gusto, son aceptables: se puede caminar descalzo sin escrúpulos por la habitación y el baño, posee toallas y sábanas limpias.
En el momento de viajar el cambio era muy favorable para llevar euros, pues 1 = 1,25 $ = 7,7 LE. Por ejemplo, un taxi del aeropuerto al centro de El Cairo de madrugada, costó 50 LE = 6,5 .
La entrada a los lugares arqueológicos y museos supone una parte no despreciable del presupuesto: las más baratas de lugares corrientes valen 12 LE y los de más interés 20 y hasta 100 LE. Con el carnet internacional de estudiante o enseñante se obtiene un 50 % de descuento. En algunos lugares vale cualquier otro carnet.
Disponíamos de dos semanas que distribuimos en Cairo, Aswan, Lúxor y el Sinaí. No fuimos en crucero por el Nilo, porque no queríamos atarnos a un programa determinado con un horario que depende de un guía y con unas visitas a unas horas y con un ritmo, que quizás, no deseas.
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