
La verdadera potencia del lenguaje HTML radica en su capacidad de implementar enlaces hipertexto. Así, determinados bloques de texto (o imágenes) pueden estar lógicamente enlazados con otros documentos u objetos multimedia relacionados.
Los clientes Web resaltan los mencionados bloques de texto (usando color y/o subrayado) para enfatizar el hecho de que se trata de enlaces hipertexto. Así, cuando el usuario activa estas zonas “sensibles”, el cliente Web se encarga de localizar y mostrar la información relacionada.