A estas alturas del siglo ya nadie pone en duda el éxito de WWW, su sencillez y sus posibilidades son dos importantes razones de este éxito. Todos los documentos WWW comparten un mismo aspecto y una única interface, lo que facilita enormemente su manejo por parte de cualquier persona. Esto es posible porque el lenguaje en que están escritos los documentos de la WWW, HTML (HiperText Markup Language, o lenguaje de marcas para hipertexto) no sólo permite establecer hiperenlaces entre diferentes documentos, sino que es un lenguaje de descripción de páginas WWW independiente de la plataforma en la que se utilice.
Un documento HTML contiene toda la información necesaria sobre su aspecto y su interacción con el usuario. El programa navegador que utilicemos será el responsable de asegurar que el documento tenga un aspecto coherente, independiente del tipo de máquina desde donde estemos efectuando la consulta.