Abu Simbel

Carretera a Abu SimbelA las 8 de nuestro segundo día en Aswan, salimos en autobús público hacia Abu Simbel. El precio del billete de autobús es de 15 LE lo que significa que la excursión completa de ida y vuelta con entrada incluida nos cuesta menos de 10 €. No salimos de nuestro asombro; los viajes organizados en convoy pueden valer 6-10 veces más. El viaje nos fue de maravilla, como un golpe de suerte, pues además de barato, el autobús llega a las 12 del mediodía cuando las ruinas están vacías de turistas que están comiendo. Así, pudimos verlo todo con tranquilidad, completamente solos con las estatuas y los guardias durante 4 horas, ya que el autobús de regreso sale a las 17. El viaje en autobús es soportable ya que es invierno y no hace calor. En verano hay que salir de madrugada para evitar las peores horas del día. Además resulta más original viajar con los nubios autóctonos de la zona vestidos a su manera que con gente de tu país.

La llegada conviene hacerla sin mirar las estatuas, sino que vas avanzando hasta que calculas que estás suficientemente lejos para tener una buena perspectiva, y de repente giras el cuerpo, abres los ojos, y ante tu vista la maravilla entre las maravillas: las hermosas estatuas colosales de Ramses II, que con su mirada tranquila han sobrevivido, gracias a estar enterradas por la arena, a la erosión y a las religiones. Una de ellas sin embargo, no consiguió sobrevivir a un terremoto en época faraónica. En otros lugares, las religiones monoteístas se han dedicado a raspar los relieves de dioses o a borrar cualquier rastro de belleza femenina. El templo fue trasladado en 1963, 60 m colina arriba, con motivo de la construcción de la presa de Aswan.

Templo de Ramses II Sala hipóstila con las columnas osiríacas. Al fondo, el Santuario

Templo de Ramses II

Templo de Ramses II
Prisioneros nubios Prisioneros libios
Templo de Ramses II Templo de Ramses II
Columnas osiriacas. Batalla de Qadesh al fondo Templo de Ramses II

Lo mejor del templo de Ramses II es, sin duda, su grandiosa fachada. Después se entra en una sala hipóstila impresionante con 8 columnas osiríacas. Detrás de las columnas hay unos relieves muy bien conservados con los dioses más significativos y con escenas de la batalla de Qadesh que se repiten en otros templos del país. Después se entra en otra sala hipóstila, después otra y al final el Santuario que contiene las estatuas de Ptah, Amón, Ramses II y Ra-Haratje. Este santuario es famoso porque, según dicen, el día del cumpleaños de Ramses II entra el sol iluminando las estatuas.

Santuario Sometiendo a los nubios

A un centenar de metros, se encuentra el templo de Nefertari, esposa de Ramses II. Aunque es más pequeño que el anterior, tiene también una impresionante fachada. Se entra en una sala hipóstila con columnas hathóricas, un vestíbulo y el santuario.

Templo de Nefertari Templo de Nefertari
Templo de Nefertari

La visita nos ha salido a la perfección: por poco dinero hemos visitado los templos solos, repasando varias veces y con una temperatura muy agradable.

A las cinco volvemos al autobús, que para nuestra sorpresa sale a las 5 menos diez. Por poco lo perdemos. Para cenar fuimos al restaurante El Masry en la zona del zoco, muy limpio y donde sirven comida egipcia muy bien preparada: shish kebab, babaganush...

¬

Ý

®